Andalucía, denominada por muchos como
"puente entre continentes", "puerta de Europa", "crisol de culturas" o "
punto de encuentro entre mares", se ajusta perfectamente a cualquiera de
estas definiciones.
Vértice entre Europa y Africa y punto de encuentro del Océano Atlántico y el
Mar Mediterráneo, ha sido codiciada a lo largo de los siglos por numerosas
culturas desde que la historia es historia y aún mucho antes, gozando de las
preferencias de nuestros antepasados de la prehistoria como lugar de
asentamiento.
El territorio andaluz representa el 17,3 % de España, con una superficie de
87.268 km² y con una extensión superior a países como Bélgica, Holanda,
Dinamarca, Austria o Suiza.
En Andalucía, el contraste es norma común. La diversidad de paisajes y
accidentes geográficos que la conforman le confieren una diversidad tal que
genera un abanico de formas que van desde el cálido valle del Guadalquivir,
a las frondosas sierras de media montaña, pasando por paisajes volcánicos
como el desierto de Tabernas o por los de las blancas cumbres de
Sierra Nevada.
|
|
| |
 |
El río de Andalucía, el Guadalquivir, bien llamado por los árabes "Gran
Río", conforma un fértil valle al que le da nombre y que constituye el eje
fundamental que configura físicamente a Andalucía junto con su afluente
Genil. Desde su nacimiento en el levante andaluz, en las Sierras de Cazorla,
Segura y las Villas, hasta su desembocadura en el poniente, junto a las
marismas del Parque Nacional de Doñana, el río Guadalquivir es fuente de
vida en su cruce transversal del territorio andaluz.
Diversos afluentes, que nacen en las sierras que lo acompañan, en sus dos
riveras, vierten en el río madre el resto de las aguas sobrantes de los
numerosos pantanos que pueblan Sierra Morena o los Sistemas Béticos. Este
agua represada desempeña un importante papel regulador, no sólo en el
consumo humano o en el riego de los cultivos, sino también en el caso de
grandes lluvias y las consiguientes crecidas de los ríos.
A pesar de la importancia e influencia del Valle del Guadalquivir, un
cincuenta por ciento del territorio es montañoso en mayor o menor grado, una
tercera parte se encuentra por encima de los 600 metros de altitud, con una
gran altiplanicie y 46 cumbres que sobrepasan los 1.000 metros.
|
|
|
La reina de las alturas es sin duda
Sierra Nevada, en pleno Sistema Penibético, donde cumbres
superiores a los 3.400 metros como el Mulhacén o el Veleta presiden
majestuosos al resto de las sierras cercanas.
En apenas cuarenta kilómetros se pasa de un paisaje alpino a otro tropical
en la orilla del Mare Nostrum, el Mar Mediterráneo. El litoral andaluz, con
sus casi 900 kms de longitud, alberga gran numero de poblaciones y playas
que son la delicia de cuantos las visitan. En los últimos años Andalucía ha
hecho grandes esfuerzos para adecuar sus costas a la calidad demandada por
el cada vez más exigente mercado turístico.
|
|
| |
 |
En el contraste paisajístico andaluz habitan más de siete millones de
habitantes que se distribuyen en los diferentes tipos de hábitat. Una gran
mayoría viven en las grandes ciudades- las ocho capitales de provincia
(Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla) y Jerez
de la Frontera se sitúan en la cabeza del desarrollo demográfico- y otra
gran parte de esa población prefiere otras poblaciones intermedias o
pequeños pueblos serranos, cortijos y alquerías.
Todo este conjunto conforma una amalgama de ofertas turísticas que oscilan
entre la monumentalidad de los grandes núcleos al tipismo de los pequeños
pueblos, continua fuente de inspiración de todo tipo de artistas.
Actualmente Andalucía es una comunidad moderna, dotada de grandes
infraestructuras, que sabe recibir con cariño a cuantos la visitan y que, a
pesar de ser consciente de que tiene que ir con los tiempos en una constante
modernización, tiene un exquisito cuidado en conservar sus raíces y en
mantener el importante patrimonio, cultural y monumental, heredado de sus
antepasados.
|
|
|
Andalucía ha apostado por el deporte, no sólo por la creciente práctica e
interés de su pueblo por esta sana expresión del cuerpo, sino también por la
vinculación existente con cuantos deciden visitarnos. Independientemente de
la diversidad de prácticas deportivas existentes en nuestra región, que van
desde el más sencillo a la alta competición, siempre hay grandes
acontecimientos de competiciones mundiales en perspectiva que mantienen viva
la ilusión.
En definitiva, Andalucía, consciente de la trascendencia del sector en su
economía y en su propia forma de ser, alienta su consolidación como
principal destino vacacional de los españoles y uno de los principales para
los extranjeros.
|
|
|
|
Es posible que la revolución del
Neolítico, el descubrimiento de la agricultura, el paso del nómada al
sedentario, llegara a Europa desde Africa a través de lo que hoy se conoce
por Andalucía. Este eje de influencia se completará en el transcurso de la
historia con el desplazamiento Este - Oeste, del mundo mediterráneo al
universo atlántico, que se inicia con la revolución de los metales y la
llegada por mar de pueblos colonizadores del Este. Esta confluencia de
fertilidad de la tierra, metalúrgia y minería producirá en el área más
occidental el fenómeno de Tartesos, la misteriosa civilización desaparecida
que habita el sur de la península ibérica desde la edad del bronce, la
primera monarquía conocida en el Occidente de Europa. Es un pueblo agrícola
y ganadero, que explota sus minas y trabaja el oro, mientras sus naves
comercian con Inglaterra Bretaña por el Oeste, y reciben a los fenicios por
el Este.
Se trata del primer resultado, y magnífico, que produce una posición
geográfica compleja entre dos mares y dos continentes. Roma se fijará en
estas tierras al comprobar que es la puerta abierta a la amenaza de Cartago.
Sus legiones aparecen por primera vez en el siglo III a.C.
Esta provincia exuberante, la Bética, pasará a formar parte durante siete
siglos del gran mundo civilizado, y aportará al imperio metales, vinos,
aceite, trigo, filósofos, escritores y los dos primeros emperadores nacidos
fuera de la península itálica: Trajano y Adriano. Por el Norte aparecen
otros pueblos. Desde la otra orilla del Rin descienden los vándalos y llegan
en el 411 d.C., se instalan en el valle del Guadalquivir y en el norte de
Africa, y durante medio siglo unirán las dos orillas continentales. Antes de
ser expulsados por los visigodos, aportaran un nuevo nombre a este extremo
de Europa: Vandalucía.
|
|
|
Desde su entrada en el año 711, el Islam significa para estas latitudes
una aventura prodigiosa. El Califato de Córdoba fue durante mucho tiempo el
estado más sofisticado de Europa. Los árabes aportan técnicas de
aprovechamiento agrícola, conocimientos botánicos y científicos, poesía y
desarrollo intelectual durante ocho siglos.
|
|
|
Su descomposición política será aprovechada por los reinos cristianos del
norte de la península, que aceleran su Reconquista. En 1236 cae Córdoba, y
Sevilla en 1248. El último bastión, el reino de Granada, es conquistado por
los Reyes Católicos en 1492. Ese mismo año, Colón zarpa de un puerto
andaluz, Palos,en Huelva, para descubrir América. El centro de gravedad
económico y político del mundo se desplaza.
Una ciudad andaluza interpreta este momento crucial, alcanza su mayor gloria
durante 150 años, y se convierte en el lugar donde "late el corazón de
Europa". Sevilla es el centro neurálgico del imperio español; a su puerto
llegan las naves cargadas del oro y la plata de América, y de ahí salen
acuñadas para ser repartidas por los países europeos. Cádiz, más tarde,
continúa el protagonismo andaluz en las relaciones con las Indias. Otra
localidad andaluza, Sanlúcar de Barrameda, pasa a ser el principio y el fin
de la Primera Vuelta al Mundo.
|
|
| |
 |
Más tarde, los viajeros románticos recordarán estos y aquellos
esplendores a través de restos arqueológicos, de torreones derruidos y
patios recónditos en casas antiguas y palacios señoriales. Surge así el mito
de Carmen y la mujer española, y la figura de Don Juan, los bandoleros
generosos, los toreros valientes y el exotismo orientalizante. Una imagen
construida por ojos extranjeros, y que aún perdura para bien y para mal.
La historia andaluza más reciente está ligada a un siglo XIX convulso, que
se inicia con la Guerra de la Independencia y la aprobación de la primera
Constitución española en las Cortes de Cádiz de 1812. Los intentos de
modernización e industrialización, la masiva explotación de los recursos
mineros, el aumento espectacular de las exportaciones de vino y aceite son
los sucesos más destacados de un trasfondo económico que se resiste a
cambiar y permanece anclado en la agricultura.
El siglo XX se abre con propósitos de regeneración y se impregna rápidamente
del optimismo de los años 20. Sin embargo, la persistencia de la
inestabilidad social desemboca en el trance de la Guerra Civil de 1936 y sus
secuelas. Tras la fulgurante transformación económica y social de las
décadas 60 y 70, se instaura la democracia y Andalucía se constituye como
Comunidad Autónoma en 1981, siendo la Junta de Andalucía el máximo órgano de
gobierno y su Parlamento el instrumento supremo de representación para una
población que ronda los siete millones de habitantes.
|
|
|
|
|
Andalucía es puente de unión entre dos continentes, África y Europa, y
punto de encuentro entre el Atlántico y el Mediterráneo.
Con 87.268 km², Andalucía es la segunda Comunidad Autónoma más extensa de
España. Su orografía está determinada por la depresión del valle del
Guadalquivir que discurre entre formaciones montañosas: la Sierra Morena al
Norte y las Cordilleras Béticas al Sur.
El Guadalquivir ha creado un valle fértil a quién da su nombre, y constituye
junto a su afluente, el río Genil, el eje fundamental que configura
físicamente a Andalucía. Desde su nacimiento en el Este, en la Sierra de
Cazorla, a su desembocadura en el poniente, junto a las marismas del Parque
Doñana, el Guadalquivir es fuente de la vida para el territorio que
atraviesa.
El 50% del territorio andaluz es montañoso, una tercera parte se encuentra
por encima de los 600 metros, con una gran altiplanicie y 46 cumbres que
sobrepasan los 1.000 metros. Por su altitud -Mulhacén y Veleta superan los
3.400 metros -
Sierra Nevada, en plena Cordillera Penibética, se erige la reina
de las alturas.
|
|
|
En el sistema de ferrocarriles, la gran estrella es el AVE (Tren de Alta
Velocidad), que recorre la distancia entre Madrid y Sevilla en apenas dos
horas y media y ha supuesto una verdadera revolución. El establecimiento de
esta línea ha facilitado a su vez la comunicación entre Madrid y Málaga,
cuyos trenes Talgo Pendular pueden utilizar la línea de Alta Velocidad entre
Córdoba y la capital del país
|
|
|
Otros enlaces ferroviarios regionales conectan todas las capitales
provinciales con varios recorridos diarios. Se mantiene por su interés
turístico el tren de lujo Al-Andalus.
Hoy, la red de autopistas, autovías y carreteras se extiende a lo largo de
más de 24.000 km.
El tráfico aéreo cuenta en Andalucía con una importante dotación de modernos
y amplios aeropuertos: Dos aeropuertos internacionales, Málaga y Sevilla
completan una oferta que conecta Andalucía con las principales capitales
españolas, europeas y numerosos puntos del resto del mundo.
El lugar estratégico ocupado por Andalucía, bañadas sus costas por el
Mediterráneo y el Atlántico, hace de sus puertos, y en concreto el de
Algeciras, uno de los nudos principales del tráfico marítimo mundial.
|
|
|
Otros puertos, Huelva, Cádiz, Málaga y Almería, son origen de líneas de
transporte y por su extenso litoral se reparten treinta y siete puertos
deportivos; además, Sevilla dispone de dos puertos fluviales. Todos son
auténticos generadores de una gran actividad comercial y turística.
|
|
|
|
|
Distraerse en Andalucía, ampliar conocimientos, hacer deporte, disfrutar
de la naturaleza, descansar o perder agradablemente el tiempo en un ambiente
tranquilo son opciones al alcance de cualquier visitante.
Los nuevos gustos han provocado abundante información sobre otras formas de
hacer turismo, como senderismo, acampada y observación de especies animales,
que consolidan la creciente expansión del turismo rural en nuestra región.
La red de balnearios y clínicas andaluzas brindan la ocasión de cuidar la
salud. |
|
El repertorio de instalaciones deportivas
es amplio. El esquí tiene en
Sierra Nevada, sede del Campeonato Mundial de 1996, su estación
europea más meridional. Con respecto al golf, la Costa del Sol dispone de la
mayor densidad de recintos destinados a este deporte del continente europeo,
diseñados por especialistas como Gary Player o Severiano Ballesteros entre
otros. Las pistas de tenis, públicas o privadas, son también abundantes y
bien equipadas.
La caza y la pesca son actividades con especiales posibilidades en toda la
geografía andaluza. Los aficionados a la hípica tienen en Andalucía uno de
sus paraísos, donde realizar cursos de aprendizaje o excursiones al aire
libre. A estas propuestas se añaden los centros dedicados a deportes de
riesgo, la espeleología y el montañismo, y deportes aéreos con las nuevas
modalidades de vuelo en ala delta, parapente, ultraligero o globo. El
motociclismo, el automovilismo tiene en el Circuito de Velocidad de Jerez
una de sus citas internacionales. |
|
|
La infraestructura turística tradicional de la costa permite la práctica
de actividades deportivas como la vela, el windsurfing, el esquí acuático o
el submarinismo, en aguas del Atlántico y del Mediterráneo.
Los numerosos puertos deportivos andaluces y centros de buceo dan prueba de
ello. |
| Arte, Cultura y Tradiciones |
|
|
|
|
La milenaria historia de Andalucía ha dejado en herencia un inmenso
legado artístico. La Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba o la
Giralda y casco histórico de Sevilla son hitos monumentales de la Humanidad,
pero en la inmensa mayoría de sus ciudades y pueblos se encuentran
representados los mejores momentos de la vida artística andaluza a través de
los tiempos.
|
|
| |
 |
La brillante arquitectura islámica, renacentista y, sobre todo, barroca
de sus edificios más importantes, sus castillos, fortalezas y monasterios,
diseminados por toda su superficie, completan un patrimonio de enorme
trascendencia. La patria de Velázquez, Murillo y Picasso dispone de lienzos,
esculturas, joyas, imágenes y restos arqueológicos que se reparten por
catedrales, museos, iglesias, conventos y palacios como guardianes de un
potente desarrollo artístico. En la localidad más alejada es posible
encontrar un retablo de primera categoría, una obra maestra de la pintura o
una pieza de la más elaborada orfebrería. La variedad de fiestas y
celebraciones en Andalucía es tan amplia como su geografía, y su calendario
es una auténtica enciclopedia donde se resumen las artes y costumbres de sus
pueblos.
En las fiestas de primavera, de siembra y cosecha, en cada fiesta patronal,
feria, vendimia, verbena y romería se pone de manifiesto lo más elaborado de
su artesanía, gastronomía, música y creencias religiosas.
Los carnavales inician ruidosamente la serie, subvirtiendo con humor e
ironía los papeles cotidianos. En Semana Santa los templos sacan en
procesión sus más valiosos tesoros para acompañar las imágenes de la Pasión,
recorriendo un itinerario que se repite fielmente cada año. La festividad
del Corpus es el argumento para un brillante desfile. Las Cruces de Mayo
aúnan espectacularmente lo religioso y lo profano.
|
|
|
La Fiesta de los Toros tiene en Andalucía una importancia fundamental por
su gran arraigo, y durante tres cuartas partes del año se celebran corridas
en sus numerosas plazas, coincidiendo con las ferias locales, donde se baila
y se canta al son de las guitarras. El flamenco es la expresión más genuina
del folclore andaluz. Los festivales de cante en período estival establecen
un calendario de actuaciones para todos los gustos.
Las romerías son procesiones piadosas y festivas que tienen como escenario
la naturaleza, huella de los antiguos ritos de la fertilidad.
|
|
 |
|
En cualquiera de estas ocasiones tiene su particular expresión la amplia
gastronomía andaluza. A la calidad de sus guisos, se une la bondad de sus
vinos, de fama internacional. Cocina de mar o cocina serrana, de tierra
adentro. El pescado, las ollas cortijeras, los potajes de legumbres, los
peroles, los guisos de caza mayor y los potajes de verduras, junto a las
chacinas y la enorme versatilidad de sus dulces, configuran la esencia de la
cocina andaluza, heredera de Al-Andalus en tantas cosas. En fin, la
artesanía andaluza es buen reflejo de la riqueza de la cultura tradicional
de esta Comunidad Autónoma.
Han alcanzado gran renombre su cerámica y alfarería, sus trabajos artísticos
en metal y joyería, las labores del cuero para calzado o guarnicionería, la
producción textil artesanal, que va desde la fabricación de mantas a los
bordados y mantones, y toda una muestra de habilidades que incluyen al
mueble, fibras vegetales, encuadernación, trabajos en piedra y mármol e
instrumentos musicales, entre otras.
|
| Naturaleza, Clima y Paisaje |
|
|
|
|
Andalucía es una de las regiones más cálidas de toda Europa. Su clima,
mediterráneo templado, se manifiesta con veranos secos y calurosos e
inviernos de temperaturas suaves, con precipitaciones irregulares. Si hay un
rasgo característico del ambiente andaluz, es la luminosidad, resultado del
gran número de horas de sol, que marcan el carácter alegre y hospitalario de
los andaluces. |
|
|
La diversidad, extensión y riqueza ecológica de los territorios andaluces
reúne las cumbres más altas de la Península Ibérica en
Sierra Nevada, extensos humedales, espesos y umbríos bosques,
desiertos volcánicos y tramos de costa sin apenas traza humana.
Andalucía cuenta con una basta red de Espacios Naturales (más de 80), que
suponen aproximadamente el 18% de su territorio, caracterizados como
Parajes, Parques o Reservas, lo que la coloca a la cabeza de las comunidades
españolas en la defensa de su patrimonio medioambiental.
|
|
|
La mayoría de esta superficie la ocupan los Parques Naturales, a los que
hay que añadir el emblemático Parque Nacional de Doñana, declarado por la
UNESCO "Reserva de la Biosfera". Los Parques Naturales (22) corresponden a
espacios montañosos y boscosos, y áreas litorales, como el Cabo de Gata
almeriense.
En los Parques Naturales de Grazalema y Sierra de las Nieves y Sierra
Bermeja- hay bosques de pinsapos únicos en todo el mundo. Las llamadas
Reservas Naturales (28) son en su mayoría enclaves húmedos, de menor
extensión que los parques, pero de enorme importancia para la flora y la
fauna, especialmente las aves.
|
|
|
Otros ámbitos protegidos menos extensos, pero de importancia singular son
los parajes naturales (31), cuya interesante variedad nos traslada desde las
fabulosas formaciones de roca kárstica del Torcal de Antequera, hasta
Tabernas, en Almería, el único desierto en el continente europeo. |
|
|
Las costas constituyen el otro medio natural andaluz con personalidad
propia, que se extienden a lo largo de más de ochocientos kilómetros con
numerosos tramos de playas.
Desde la Costa de Almería, la Costa Tropical granadina, la Costa del Sol en
Málaga o la Costa de la Luz de Cádiz y Huelva, han visto potenciados sus
valores medioambientales, que unidos a la calidad y calidez de sus aguas y
al sol omnipresente, han hecho de ellas una de los destinos turísticos
preferidos por viajeros de todo el mundo |
|
|
|
| La gastronomía andaluza tiene profundas
huellas de la cocina árabe de Al-Andalus. Su refinamiento, desconocido en
Europa, transformó muchas costumbres. Fueron los andalusíes los que crearon
la sala de comer o comedor y el actual orden de servicio de los platos. |
|
|
La cocina de Andalucía puede dividirse en dos grandes conjuntos según su
contenido: cocina del mar y cocina serrana o del interior. Los potajes de
legumbres y verduras y los guisos de caza, junto a las formas de preparar el
pescado configuran la esencia de esta cocina. El plato andaluz más universal
por su valor alimenticio y su fácil preparación es el gazpacho, sopa fría a
base de tomate, pepino, pimiento, ajo, aceite y vinagre, aunque existen
otras muchas variaciones que omiten o añaden ingredientes como son el
salmorejo, la porra y el ajoblanco.
La cocina de Almería, a pesar de tener muchos kilómetros de costa no basa lo
primordial de su gastronomía en el pescado. Las tortas de gachas, el ajo
colorao, la olla de trigo, las moragas, los gurullos de perdiz o liebre,
guisos con ajo, las cazuelas de habas verdes y otros muchos ofrece la cocina
almeriense.
|
|
|
Málaga fundamenta los principios de su cocina en tres elementos, la uva
moscatel, el gazpacho y los pescados. Famosos son los espetones de sardinas
(asadas en caña), el arroz a la marinera, la sopa de rape, el atún mechado a
la malagueña, habas a la rondeña, el menudo de ternera, espárragos
amargueros, la cazuela de fideos a la malagueña, patatas en ajopoleo y un
largo etcétera. |
|
 |
|
Los platos más conocidos en la cocina de Granada son la tortilla
sacromonte y las habas a la granadina. Al igual que las demás provincias su
gastronomía es producto de una herencia árabe, rica en especias, en sopas y
potajes y especialmente golosa. El conocido jamón de Trevélez es elemento
indispensable en platos como las habas con jamón, el plato alpujarreño o las
truchas de Láujar (a la parrilla y con jamón serrano), aunque no es lo único
que cabría destacar en esta bella provincia, el cabrito en ajo caballín, el
arroz al liberal, la sopa moruna y otras muchas especialidades.
En Cádiz sobresale la berza (especie de cocido), los guisos marineros y por
descontado el "pescaíto" frito y su excelente marisco (Sanlúcar de Barrameda).
Esta provincia es de las más ricas en gastronomía pues aúna mar, campo y
sierra. Además de lo expuesto existen platos de tanta fama como los riñones
al Jerez, los calamares en su tinta, las gachas, la caldereta de cordero, la
cola de toro, el bistec salteado, etc.
|
|
| |
 |
En Córdoba, además de sus formidables platos de caza, sobresalen el rabo
de toro, la olla cordobesa, la ternera con alcachofas, la caldereta de
cordero, la chafaina cordobesa, las manos de cerdo al horno, los pichones
con aceitunas, los picadillos, etc.
En Huelva hay muchas maneras de prepara el choco y el atún. Entre los guisos
de pescado destacan, las sardinas en pimentilla, el atún con tomate, los
chocos con habas, el pargo encebollado, el pez de espada en amarillo, la
raya en pimentón y las almejas con arroz.
La cocina de Jaén se basa en el aceite como elemento en común para preparar
platos como las espinacas jiennense, el ajilimojili, la alboronía y los
potajes de verduras. Aunque situada en interior también incluye en la
gastronomía jiennense platos de pescado a base de arenques y bacalao, con
los que se hacen el ajoharina y los andrajos.
Aunque se dice que en Sevilla no se come sino que se tapea, es una verdad a
medias, pues aunque la tapa está dentro de la cultura de esta provincia, no
es menos cierto que se come y muy bien, prueba de ello son platos tan
exquisitos como la ternera a la sevillana, la ensalada, los huevos a la
flamenca, los soldaditos de pavía, el menudo, la cola de toro guisada, el
pato con aceituna o el lomo en manteca, por nombrar algunos.
Existen cuatro apartados que hemos preferido no incluir en los datos
anteriores por la importancia con que cuentan en Andalucía. |
|
|
El primero de ellos se refiere a los vinos, y al decir vino con
mayúsculas hay que referirse al más internacional de nuestros caldos, el
Jerez, y dentro del marco, la manzanilla, con Sanlúcar como mayor productor.
Existen otras denominaciones de origen, además de la referida Jerez-Xerez-Sherry,
también de gran importancia como Málaga, Condado de Huelva y
Montilla-Moriles.
También están otras comarcas que elaboran ricos caldos como son el Los
Palacios y el Aljarafe en Sevilla; Bailén, Torreperogil y Lopera en Jaén;
Costa-Albodón en Granada; Láujar (Almería) y Villaviciosa de Córdoba. Pero
no se puede olvidar un vino joven de reciente aparición, blanco y
ligeramente afrutado que se abre paso en las mesas poco a poco en las mesas
españolas; son vinos que entran muy bien y que en su mayoría provienen de la
provincia gaditana (Sanlúcar y Arcos de la Frontera).
|
|
| |
 |
A las chacinas les pasa también lo que a los vinos, que es un producto
estrella; en este caso el jamón de la sierra de Huelva ( Jabugo y
localidades del entorno) eclipsa en cierto modo otra serie de embutidos y
chacinas andaluzas de gran calidad.
Normalmente todas las sierras andaluzas tienen sus propios productos
derivados de la matanza del cerdo, jamón, caña de lomo, morcón, chorizos
blancos, salchichón, morcillas, etc.
Los quesos de Andalucía son para uso comarcal o regional, normalmente son
poco conocidos fuera de su propio entorno. No obstante, su fuerte
personalidad los hace exquisitos saboreados en compañía de un buen vino.
Suelen hacerse con leche de cabra y de oveja, aunque en determinados casos
se utilice la leche de vaca. Estos quesos serranos de los montes de Almería,
Granada, de la serranía de Ronda o de Grazalema gozan de las simpatías de
los buenos amantes de la gastronomía tradicional.
Y tras una reconfortante comida nada mejor que unos deliciosos dulces. La
gran influencia árabe se deja sentir en la repostería andaluza. Muchos de
estos dulces son elaborados en conventos y congregaciones religiosas y a
veces tienen unos nombres fantásticos, como cabello de ángel, suspiros de
monja, tocino de cielo, huesos de santo, borrachos o mariquitas. Desde los
roscos de Jaén - pasando por las hojuelas, torrijas o pestiños de Córdoba,
los polvorones de Estepa, los alfajores y mostachones de Utrera, las yemas
de San Leandro en Sevilla, los roscos de Loja, las melojas de Jerez, el
bizcocho malagueño, el suflé de boniato, soplillos de almendras o los bollos
de nata de Almería - hasta los piñonates de Huelva, todos son exquisitas
muestras del más genuino sabor popular.
|