|
Campesinos durmiendo la siesta |
|
Vincent Van Gogh |
|
|
|
Vincent Van Gogh era una gran admirador de Jean-François Millet. Durante su estancia en el sanatorio de Saint-Rémy-de-Provence pintó diversos óleos recreando los dibujos del admirado maestro. En mayo de 1889, tras una serie de ataques paranoicos, Van Gogh ingresó a petición propia en la clínica mental de Saint-Rémy-de-Provence. Tampoco allí los médicos pudieron ayudarle, y Van Gogh se refugió de nuevo en un trabajo febril. Pero en vez de limitarse a pintar del natural, también realizó algunas versiones de obras maestras de Gustave Doré, Honoré Daumier, Eugéne Delacroix y, sobre todo, de Louis Millet. Campesinos durmiendo la siesta surgió de un grabado en madera de Jacques-Adrien Lavielle y éste, de una de las cuatro Horas del día de Millet. "El hecho de pintar siguiendo los dibujos de Millet más bien me parece una traducción a otra lengua que una copia", escribe Van Gogh a su hermano Théo, "como si se tradujesen al lenguaje de los colores... Si un día son criticadas o menospreciadas como imitaciones, no por ello será menos cierto que hacer asequible al gran público el trabajo de Millet está plenamente justificado." En efecto, Van Gogh no se contentó con una superficial copia al óleo, sino que dedicó mucho tiempo y esfuerzo a hacer justicia al espíritu del original por medio de la armonía de tonalidades azules y ocres, y merced a la multiplicidad de las rotundas pinceladas, cruzadas o entrecortadas. Como es sabido, Van Gogh tardó mucho tiempo en ser reconocido por la crítica artística. Tan sólo unos pocos meses antes del suicidio del artista, Albert Aurier escribió: "Vincent Van Gogh... no es sólo un gran pintor lleno de entusiasmo por su arte, su paleta y la naturaleza, sino también un soñador, un fanático religioso y un seguidor de bellas utopías, que vive de sus ideas y sueños." Tras la muerte de Théo Van Gogh, el cuadro perteneció a su viuda, Johanna Van Gogh-Bonger, quien más tarde lo vendió a un coleccionista de arte. A través de una donación, en 1952 pasó a poder del Estado francés que, en un primer momento, lo colocó en el museo Jeu de Paume y, posteriormente en el museo de Orsay. Campesinos durmiendo la siesta o la siesta, es un óleo sobre lienzo de 73 x 91 cm, no está firmado y fue pintado en 1890. Los cuadros de Van Gogh se encuentran entre los más apreciados -y caros- del mercado del arte.
|
|
Resolución recomendada 800 x 600 |
|
© Manuel Cuadros Revelles - 2002 |