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Isla perejil |
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Obtenido del Periódico elmundo (julio2002) |
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El 11 de julio de 2002, Marruecos invade la isla con una decena de soldados. España denuncia que existía un acuerdo entre los dos países desde hace 40 años para no ocupar militarmente Perejil.
Las relaciones filiales se caracterizan por los sentimientos de amor-odio que se generan entre los "hermanos". Desde que en el año 711, el general árabe Tariq cruzó el estrecho de Gibraltar desde Marruecos al mando de 12.000 hombres, mayoritariamente bereberes y conquistó la península Ibérica llegando casi hasta Francia, se han alternado épocas de enfrentamiento con otras de amistad. La declaración de independencia del 7 de abril de 1956 firmada entre ambos países marca el inicio de la era moderna. En el documento, España prometía respetar la unidad territorial y prestar ayuda y asistencia a los vecinos. En 1969, la descolonización quedó prácticamente completa con la devolución del enclave de Ifni. Aún quedaba el Sáhara pero Hassan II aprovechó la agonía de Franco para presionar con la "marcha verde" y recuperar el Sáhara Occidental.Las nuevas relaciones diplomáticas entre Madrid y Rabat han estado marcadas por las difíciles negociaciones y acuerdos en materia pesquera, por el imparable y dramático flujo de inmigración ilegal y por la eterna reclamación marroquí de Ceuta y Melilla. Sin embargo, los intereses comerciales han sido un motor impulsor de interesantes vínculos bilaterales. La culminación fue el Tratado de Amistad, Buena Voluntad y Cooperación rubricado en 1991, avalado por la evidente cordialidad existente entre el monarca alauí y el español. La sintonía se torció a finales del 2001, cuando el Gobierno marroquí retiró sin previo aviso a su embajador en Madrid. La pesca, la inmigración y la independencia del Sáhara Occidental laten en el fondo de esta rupturista decisión.
La llegada al trono del Rey Mohamed VI de Marruecos, el 23 de julio de 1999, suscitó una enorme expectación dentro y fuera del reino alauí. Después de 38 años bajo el férreo mando de Hasan II, los marroquíes empezaron a soñar con una transición a la española. Y las primeras decisiones de un monarca joven, moderno, altamente cualificado y con estudios europeos así parecieron confirmarlo. La consolidación de la monarquía constitucional, el multipardidismo, la liberalización económica y el perfeccionamiento del estado de derecho fueron los objetivos que Mohamed VI declaró como prioritarios en su primer discurso como monarca. Respecto al contencioso del Sáhara Occidental declaró que "seguiremos apoyando a la ONU en su plan de arreglo a través de un referéndum de autodeterminación del territorio confirmativo de su marroquinidad".
Además de estas declaraciones de intenciones, el Rey de Marruecos indemnizó a miles de víctimas de la represión, alentó el regreso de los refugiados, recorrió las zonas más deprimidas del país y multiplicó las visitas a hospitales, orfanatos y centros para minusválidos. El pueblo comenzó a llamarle "príncipe de los pobres".
Esperanzas
frustradas
"Majeskí"
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El Estatuto de la ciudad autónoma de Ceuta no contempla explícitamente la pertenencia del islote Perejil, que ha sido ocupado por un pelotón de gendarmes marroquíes, lo que España considera que una ruptura unilateral del ‘statu quo’ por parte de Rabat. La isla del Perejil tiene un escaso interés geográfico, pero sí estratégico, por lo que desde hace siglos ha sido deseada por diversas potencias que han querido acrecentar o iniciar su dominio del Estrecho de Gibraltar.
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Resolución recomendada 800 x 600 |
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© Manuel Cuadros Revelles - 2002 |