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LA
BARCA DE VILLANUEVA MESÍA
En el Catastro de Ensenada de 1751 aparece la barca del río Genil dibujada en la panorámica, un tanto "naif", que representa el casco urbano, como situada en el mismo lugar en donde luego se construiría el primer puente: la actual calle del Río. En el citado año la renta que producía, por derechos de barcaje, era de 50 ducados, equivalentes a 550 reales. Constaba como propiedad del carretero local Francisco Escamilla. Por la misma podían pasar *bestias y personas de labranza; mas no carruajes, al objeto de beneficiar sus labores al otro lado del río+.
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Perspectiva de Villanueva Mesía. Catastro de Ensenada, año 1751
Francisco Escamilla, temprano prototipo del pluriempleo, era, además de carretero y barquero, Ministro Ordinario (especie de alguacil) y guarda-celador de los montes, alamedas y sembrados. Esta barca, cuya construcción hemos tratado en el siglo XVI, debió seguir funcionando hasta después de mediado el siglo XIX, como después veremos. Fue sustituida por un puente, costeado y mantenido por el Ayuntamiento, que duraría hasta 1924. Dicho puente estuvo en el mismo lugar de la barca. Por su uso se percibía el derecho de pontazgo a satisfacer por los forasteros (los del pueblo no pagaban), medida que dio no pocos quebraderos de cabeza al último cobrador conocido: Antonio Guerrero, más conocido y nombrado por *Antoñico el de la Puente+, el cual alguna vez hubo de apoyar sus argumentos recaudatorios, ante los forasteros reticentes, en una pistola de dos cañones que, para este tipo de emergencias, guardaba en su faja. Antoñico, como gato escaldado, se prevenía así contra el truco de picar espuelas a las caballerías o dar un latigazo a los animales de tiro, cuando de coches de caballos se trataba, en lugar de aflojar la bolsa y pagar el pontazgo. Como diría Napoleón: *(Poderosa razón es la razón de la fuerza!+.
Parte del pilar central y del estribo derecho del mencionado puente, se conservaron hasta 1975, año en que se construyó la calzada en la calle del Río, en donde estuvo situado. Su utilidad alcanzó a marzo de 1924, año en que una riada lo dejó en seco. El pueblo permaneció aislado hasta 1969 en que se construyó el actual puente.
La barca daría a Villanueva Mesía el sobrenombre por el que fue conocida en el siglo XIX: Villanueva de la Barca.
(Extraído del libro "El señorío de Villanueva Mesía" Autores: José Cuevas Pérez y José Julio Cuevas Gómez de la Tría)
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Resolución recomendada 800 x 600 |
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© Manuel Cuadros Revelles - 2002 |