Climas y zonas bioclimáticas.

                                El tiempo y el clima como condicionantes de las actividades humanas.

     
Introducción Tiempo y Clima Elementos del clima
Factores del clima Los climas según Arthur Strahler Clasificación climática de Koeppen

 

 

Distribución climática zonal

 

     Clasificaciones climáticas se han hecho muchas, atendiendo generalmente a los aspectos puramente meteorológicos. La clasificación tradicional en climas cálidos, lluviosos y secos; templados, oceánico, mediterráneo y chino; y fríos, polar y subpolar; atendía, más que nada, a la concepción del clima como el estado medio de la atmósfera, sin tener demasiado en cuenta su dinámica. A este concepto corresponde la clasificación climática de Koeppen.

     Hoy en día se hace necesario otro tipo de noción del clima, una concepción que tenga en cuenta: la sucesión de tipos de tiempo sobre un territorio, los centros de acción [i]que actúan y las masas de aire que provocan esos tipos de tiempo. A esta idea responde la clasificación climática de Arthur Strahler. Sin embargo, Strahler no tiene suficientemente en cuenta las consecuencias bioclimáticas. No obstante, esta es una clasificación mucho más descriptiva, ya que denomina a los climas con un lenguaje comprensible. La clasificación de Strahler tiene la ventaja de que se puede cruzar con la clasificación de las grandes biocenosis terrestres[ii] que hacen Lacoste y Salanon, con lo que podemos tener clasificación climática y biogeográfica juntas. Así pues, esta será la clasificación que utilicemos.

 

Según Arthur Strahler distinguimos los siguiente tipos de clima:

 

Clima ecuatorial lluvioso (Ecuatorial)

 

Este es el clima que encontramos en la zona de convergencia intertropical (ZCIT), en torno a los 10º de latitud alrededor del ecuador. Está dominado por las masas de aire ecuatorial cálidas y húmedas, pero también encontramos masas de aire tropical marítimo. Es un clima lluvioso todo el año, las lluvias suelen ser fuertes y de carácter convectivo. Se superan los 2.500 mm al año. Puede haber algún período más seco, debido al desplazamiento de la ZCIT. A lo largo del año encontramos una notable uniformidad térmica, en torno a los 27 ºC. En la clasificación Koeppen Af.

    Las zonas representativas son: la cuenca del Amazonas y del Congo (África), y las Indias Orientales, desde Sumatra hasta Nueva Guinea.


Clima monzónico y de los vientos alisios en el litoral (Monzónico)

 

Este es un clima que se encuentra entre los 5º y los 25º de latitud. Está dominado por las masas de aire tropical marítimo, cálida y húmeda que proceden de los bordes occidentales de los anticiclones subtropicales. Tiene una estación seca muy marcada y un máximo pluviométrico que se alcanza cuando está cerca la ZCIT. Tiende a darse en el este de los continentes y se potencia cuando hay un obstáculo orográfico que obliga a elevarse a las masas de aire. Es un clima muy lluvioso, en torno a los 2500 mm, y con escasa oscilación térmica, entre 25 y 27 ºC. En la clasificación Koeppen Am y Af.

    Las zonas más representativas de este tipo de clima son: el Asia suroriental, en Norteamérica la zona Florida y el golfo de México, América central y el Caribe y Madagascar en África.


Clima tropical seco y húmedo (Tropical)

 

Este clima se encuentra entre los 5º y los 20º de latitud (10º y 30º en Asia). Los centros de acción son: la ZCIT y las altas presiones subtropicales. Las masas de aire que le afectan son ecuatoriales, y tropicales marítimo y continental. Se caracteriza por tener dos estaciones muy marcadas: una seca y otra húmeda. La estación seca se da cuando el sol está bajo en el horizonte a mediodía y la húmeda cuando está alto. Las lluvias dependen de la posición de la ZCIT. En la clasificación Koeppen Aw y Cw.

    Las zonas representativas de estos climas son: India, Indochina, el oeste de África, Suramérica en las regiones periféricas del Amazonas y Australia.


Clima tropical seco (Desértico)

 

Este clima se encuentra entre los 15º y los 25º de latitud. Ocupan las regiones manantiales de las masas de aire tropical continental, es decir, las células de las altas presiones. Las masas de aire son estables y secas; y la insolación muy fuerte. El ciclo de temperaturas depende de la posición relativa del sol. En él se encuentran las regiones áridas e hiperáridas, aunque en zonas de transición encontramos algunos meses en los que llueve. La amplitud térmica diaria es muy contrastada; pero la anual no. Suelen darse fuertes vientos que dificultan la colonización vegetal. En la clasificación Koeppen BWh y BSh.

    Las zonas representativas son el Sáhara en África, Arabia, el desierto australiano y pequeñas regiones de Sudáfrica, Suramérica y México.


Clima subtropical seco (Desértico)

 

Este clima se da entre los 25º y los 35º de latitud. En realidad no es otra cosa que una extensión hacia el norte del clima tropical seco, pero la precipitación es mayor y la amplitud térmica anual también. Está dominado por las masas de aire tropical continental, pero en las épocas en las que la posición relativa del sol es más baja pueden llegar masas de aire polar continental o marítimo. En la clasificación Koeppen BWh y BSh.

    Las zonas típicas de este clima son: los desiertos del sur de Estados Unidos, el norte de África, el Próximo Oriente, las regiones meridionales de Australia y Sudáfrica, y la Pampa y Patagonia argentinas.


Clima subtropical húmedo (Chino)

 

Este clima se encuentra entre los 20º y los 35º de latitud, y se da en las fachadas orientales de los continentes. Está dominado por las masas de aire tropical marítimo, cálidas y húmedas que surgen en el sector occidental de los anticiclones subtropicales, pero también llegan masas de aire polar continental, frío y seco, con las variaciones del frente polar. En realidad es una extensión hacia el norte del clima monzónico y de los vientos alisios en el litoral, pero con advección de aire polar. El carácter marino de las masas de aire tropicales provoca abundantes lluvias en verano, la mayoría de ellas de tipo convectivo. Son frecuentes los huracanes, en otoño. En la clasificación Koeppen Cfa.

    Las zonas representativas de este clima son: el sudeste de Estados Unidos, el sur de China, Formosa (Taiwán) y el Japón, Uruguay y las zonas próximas de Brasil y Argentina, y la costa oriental de Australia.


Clima mediterráneo

 

El clima mediterráneo se da entre los 30º y los 45º de latitud y en el oeste de los continentes. Se caracteriza por tener inviernos relativamente húmedos y veranos secos, resultado de las variaciones del frente polar y las altas presiones subtropicales. Estos son los centros de acción principales que dominan el clima. Las masas de aire que encontramos son de tipo tropical marítimo o continental y polar marítimo. Las masas de aire polar marítimo dominan en otoño e invierno y también en primavera. Son responsables de la mayor parte de las precipitaciones en este clima. Las estaciones más lluviosas son las intermedias, otoño y primavera. Especialmente en otoño, se pueden dar lluvias torrenciales provocadas por la acumulación de calor en las masas de agua durante el verano, y la llegada de gotas frías polares. En invierno pueden aparecer, localmente, anticiclones térmicos. Las temperaturas son suaves durante todo el año, con poca amplitud térmica anual (unos 15 ºC), sin embargo las condiciones topográficas pueden variar estos parámetros y encontrarnos con un clima más seco y frío; de inviernos secos y fríos y veranos frescos, aunque siempre dentro de las condiciones generales. Lo más significativo del clima son los tres o cinco meses de aridez en el verano; cuando está bajo el dominio del anticiclón subtropical. En la clasificación Koeppen Csa y Csb.

    Las zonas representativas de este clima son: el entorno del Mediterráneo de Europa y África, en Norteamérica California central y meridional, Australia suroccidental, la costa chilena en el entorno de Santiago y la región de Ciudad del Cabo.


Clima marítimo de la costa oeste (Oceánico o Atlántico)

 

Este clima se da entre los 35º y los 60º de latitud, en las costas occidentales de los continentes. Está dominado por los centros de acción del frente polar y las altas presiones subtropicales. Las masas de aire que dominan son de tipo polar marítimo, que trae el frente polar, frías y húmedas. La acción del anticiclón subtropical se reduce a algunos días en verano, que es la estación con menos lluvias. El resto del año las precipitaciones son abundantes, aunque se alcanza el máximo pluviométrico en invierno. Las temperaturas son frescas pero suaves, y la amplitud térmica reducida. En la clasificación Koeppen Cfb yCsb.

    Son zonas representativas de este clima: Europa, la costa oeste norteamericana, Nueva Zelanda y el Chile medio.


Clima seco de las latitudes medias (Continental)

 

Este clima se desarrolla entre los 35º y los 55º de latitud, en el interior de las grandes masas continentales, alejado de la influencia de las masas de aire polar marítimo. También está afectado por las oscilaciones del frente polar pero las masas de aire que dominan, casi en exclusiva, son del tipo polar continental, frías y secas. En invierno queda bajo el dominio de un potente anticiclón térmico, origen de masas de aire polar continental, que también actúa en verano. Las lluvias son esporádicas y se deben a la advección de aire polar marítimo ocasional, que puede tener lugar en verano. El verano es la época más lluviosa. Sin embargo, este clima es seco. Los inviernos son fríos y rigurosos, y los veranos pueden ser calurosos. La amplitud térmica anual es muy acusada, y puede serlo también la diaria. En la clasificación Koeppen BWk y BSk.

    Las zonas representativas de este clima son casi exclusivamente del hemisferio norte: las zonas centrales de Norteamérica, Europa y Asia.


Clima continental húmedo (Continental)

 

Este clima se encuentra entre los 30º y los 35º de latitud tanto en el este como en el oeste de los continentes, aunque apenas se encuentra en el hemisferio sur. En realidad es la transición entre el clima marítimo de la costa oeste (o el clima subtropical húmedo), y el clima seco de las latitudes medias. Se encuentra en la zona de actividad del frente polar por lo que le afectan las masas de aire polar continental y ártico, pero también tropical marítimo, que son las responsables de la mayor parte de las lluvias, por el efecto monzónico. En Europa estas masas de aire son del tipo polar marítimo. Las precipitaciones son copiosas, y las temperaturas frías y contrastadas. Puede tener veranos cálidos y lluviosos e inviernos fríos y relativamente secos. Esta tremenda oscilación térmica se debe a la advección de masas de aire tropical y ártico. En la clasificación Koeppen Dfa y Dfb.

    Las zonas representativas de este clima son el este de Estados Unidos y sur de Canadá, el este de China, Corea y Japón y Europa central y oriental.


Climas de los bosques boreales (Boreal)

 

Este clima se encuentra entre los 50º y los 70º de latitud, sobre todo de latitud norte ya que en el hemisferio sur apenas lo encontramos en algunas islas. Ocupa las regiones manantiales de las masas de aire polar continental que alimentan el frente polar. Los inviernos son largos y rigurosos, y los veranos cortos y fríos. En invierno llegan masas de aire ártico y en verano polar marítimo. El verano es la estación más lluviosa. Pero en general las lluvias son pocas y casi siempre en forma de nieve. En la clasificación Koppen Dfc, Dw y Cfc.

   Las regiones más típicas de este clima son: Eurasia desde el norte de Europa hasta el Pacífico, por Siberia, y Norteamérica desde Alaska hasta Groenlandia.


Clima de tundra

 

Este clima se desarrolla entre los 60º y los 75º de latitud. Ocupa las franjas costeras ártica y antártica, y está dominado por las masas de aire polar continental y marítimo y ártico. Se dan frecuentes tormentas ciclónicas. Los inviernos son largos y rigurosos. No hay un verdadero verano, aunque sí una estación, muy corta, algo más suave. Las precipitaciones son siempre en forma de nieve. En la clasificación Koppen ET.

    Los países representativos de este clima son: la vertiente ártica de Norteamérica, Europa y Siberia, la costa de Groenlandia y la costa antártica.


Clima del casquete polar (Polar)

 

Este clima se desarrolla entre los 65º y los 90º de latitud. Son las regiones manantiales del aire ártico y antártico. Se sitúa en los inlandsis y tiene temperaturas muy bajas durante todo el año, siempre por debajo de 0 ºC lo que provoca un descenso del aire por causas térmicas y una fuerte inversión térmica. Se dan fuertes ventiscas superficiales. Las precipitaciones son escasas pero siempre en forma de nieve, que no se derrite. En la clasificación Koppen EF.

    Las regiones típicas de este clima son los casquetes polares ártico y antártico y el inlandsis de Groenlandia.

    La biocenosis es virtualmente imposible, no hay ni suelo, ni vegetación, ni fauna, salvo bacteriológica.


Climas de montaña

 

Las montañas tienden a tener condiciones climáticas diferentes del clima zonal donde se encuentran, debido a un descenso de la temperatura con la altura. El gradiente térmico negativo de 0,5-1 ºC cada 100 m supone un aumento de la humedad relativa del aire y la presencia de lluvias orográficas abundantes en la vertiente de barlovento; y menores en la vertiente de sotavento. La orientación con respecto a los vientos dominantes y el sol es de transcendencia vital. También reciben una mayor insolación y un régimen de vientos específico, creando un topoclima diferenciado. Sin embargo, los centros de acción, las masas de aire y los frentes que le afectan son los mismos que en el clima zonal.

    El efecto que estas diferencias de temperatura y humedad tiene en la distribución altitudinal de la vegetación es trascendental. En la cliserie se suelen diferenciar cuatro pisos: basal, montano, subalpino y alpino, situados a diferentes alturas y con diferentes espesores según las distintas montañas y orientaciones. En realidad la cliserie es la sustitución de una comunidad de plantas por otra debido a un cambio en las condiciones del clima. Se puede producir en un mismo lugar a lo largo del tiempo, o por los cambios que introduce en el clima la altitud de una montaña. Antiguamente se decía climaserie.

     El clima de montaña tiene una especial importancia en Europa. Aunque no tiene montañas muy altas, sí son montañas muy humanizadas y de gran importancia económica y ecológica.

    En una montaña mediterránea, por ejemplo, podemos encontrar en la cliserie: bosque mediterráneo, en el piso basal; robledal, en el piso montano; bosque de frondosas en el piso subalpino; y coníferas y pradera alpina en el piso alpino. Este hecho hizo creer a muchos geógrafos y naturalistas que el clima observable en altura, en una montaña cualquiera, era reflejo local de la variedad climática latitudinal. Sin embargo, esto no es cierto. Hay que tener en cuenta que los procesos morfogenéticos de unos pisos interfieren en los otros, sobre todo en los inferiores, pudiendo borrar las huellas de esta gradación. Lo que sí parece observarse es que el descenso de temperatura y el aumento de la humedad con la altura, provoca una cliserie en la que están representadas progresivamente las especies menos termófilas y con mayores exigencias de agua que permite la biocenosis zonal en la que se encuentra enclavada la montaña. Pero también las especies adaptadas a los peores suelos, ya que la pendiente genera fenómenos de migración de los coloides, empobreciendo los suelos en altura.

    Las montañas que se encuentran en climas de transición, o entre dos biocenosis, presentan en su cliserie especies de ambas biocenosis, y generalmente se reparten los suelos orientados a solana y umbría. Es el caso típico de la montaña mediterránea.

    También es cierto que las variaciones climáticas del pasado conllevaron una distribución de la biocenosis diferente, y han podido quedar, de manera residual, en los lugares montañosos más favorables, enclaves de una biocenosis en otra. Estos enclaves se mantienen de forma precaria alimentándose a sí mismos, y una ligera degradación del entorno puede hacerlos desaparecer sin posibilidad de recuperación.


 


[i] Los centros de acción

    Podemos definir, pues, para el conjunto del planeta, una serie de altas y bajas presiones a las que llamaremos centros de acción ya que son responsables de los tipos de tiempo que actúan en un determinado clima zonal. Estos centros de acción son: las bajas presiones ecuatoriales, las altas presiones subtropicales que por su estabilidad tienen nombre: como los anticiclones de la Azores, Hawai, Índico, del Pacífico Sur o del Atlántico Sur; las bajas presiones polares del frente polar; y las altas presiones polares, que también tienen nombre, como los anticiclones ártico, antártico, canadiense o siberiano.

    Estos centros de acción no son estáticos y se desplazan de norte a sur en verano y en invierno, con el desplazamiento aparente del Sol, modificando su extensión y latitud, hasta llegar a desaparecer; como en el caso de los anticiclones térmicos, o incluso llegar a aparecer otros más pequeños y secundarios. Los centros de acción de las bajas presiones no suelen tener nombre, por su carácter temporal, salvo los huracanes o las regiones en las que aparecen borrascas de forma permanente, como la borrasca de Islandia.

    Existen, además, otros centros de acción secundarios que afectan a lugares concretos y en determinadas estaciones, y que provocan tipos de tiempo específicos, como las borrascas la del mar de Liguria o la de Sonora. A España, por ejemplo, la afectan las bajas presiones saharianas en verano, que provocan calima de calor, o la depresión del mar de Liguria en otoño, que alimenta las lluvias torrenciales y las gotas frías, o los anticiclones térmicos que aparecen en el centro de la península en invierno y generan tiempo estable, seco, soleado y frío.

    Los centros de acción son las regiones manantiales de las masas de aire. Las masas de aire tienen características de temperatura y humedad son homogéneas. Tienen gran extensión lateral, hasta centenares de kilómetros y está separada de otra masa de aire por un frente. Distinguiremos entre:

 


 
[ii] La biocenosis

    Todos los animales, vegetales y microorganismos que viven en un determinado país forman un biosistema. Sus relaciones de dependencia, alimentación y desarrollo forman comunidades que llevan el nombre de biocenosis. Una biocenosis es, pues, todos los seres vivos que coexisten en un país y las relaciones que se establecen entre ellos.

    Dentro de cada biocenosis existe, como norma general, una especie vegetal que destaca sobre las demás por su presencia y abundancia. Esta especie se desarrolla casi independientemente de su cortejo. El cortejo lo forman todas las especies que comparten unas condiciones generales de vida. Son especies subseriales que para su supervivencia dependen de la existencia de la especie dominante. Cuanta más variedad haya en el cortejo más sana es la biocenosis; y más garantías tiene de permanecer.

    Cada especie dominante permite el desarrollo de una gama determinada de plantas subseriales. De todas ellas destaca el cortejo florístico, que presenta plantas tan características de la biocenosis como la especie dominante. Son precisamente las plantas las que definen la biocenosis, por su carácter de especies vivas inmóviles; y son estas las que permiten el desarrollo de una determinada fauna.

    En la biocenosis se dan diferentes grados de sociabilidad, dependiendo de la densidad de especies de un mismo tipo en un lugar. Según el grado de sociabilidad tendremos: poblamiento puro, colonias, matojos e individuos.

    Cada comunidad biocenótica tiene una estructura horizontal, la sociabilidad, y una estructura vertical, o estratificación. En la estratificación distinguimos diferentes pisos: arborescente, superior e inferior, arbustivo, subarbustivo, herbáceo, criptogámico, e incluso subterráneo si tenemos en cuenta la rizosfera. La vitalidad de una biocenosis depende de su heterogeneidad, de la cantidad de pisos que tenga y de la presencia de individuos de la especie dominante en todos ellos.

    Entre las especies se establecen diferentes tipos de relaciones de interdependencia, que pueden ser: de competencia, por el espacio, el alimento, la luz, o el agua, o de dependencia. Las relaciones de dependencia pueden ser muy estrechas y distinguimos el comensalismo, la simbiosis, el parasitismo y la predación.

    Pero las relaciones más importantes que se establecen las encontramos en la cadena trófica. En una comunidad biocenótica existen especies productoras, que utilizando la energía solar y las reacciones químicas minerales convierten la materia inorgánica en orgánica. Especies consumidoras que se alimentan de otros seres vivos. Las especies consumidoras pueden ser: de primer orden, los herbívoros; de segundo orden los carnívoros que se alimentan de herbívoros; y de tercer orden, los carnívoros que también se alimentan de carnívoros. Y por último especies descomponedoras: animales grandes que se alimentan de carroña, de restos de cadáveres orgánicos; y microosganismos que convierten la materia orgánica en materia inorgánica, cerrando el ciclo.

    Las complejas relaciones que se establecen entre los elementos de la biocenosis suponen que la introducción de un elemento ajeno a ella, o la desaparición de algún elemento de la misma, provoca el desequilibrio de todo el sistema.

    A las relaciones que establecen estas comunidades con el medio: el clima, la litología, el agua, el suelo, y el topoclima, se le llama ecosistema.

    Los ecosistemas tienden al equilibrio entre las comunidades biocenóticas y el clima y el suelo. Cuando se alcanza el equilibrio con el clima zonal decimos que se ha alcanzado el clímax climático. Sin embargo, si el equilibrio se alcanza con las condiciones locales de suelo y topoclima decimos que se alcanza un clímax local. Cuando alcanzan el equilibrio las especies vegetales tenemos un fitoclímax y cuando posteriormente lo hace el suelo tenemos un pedoclímax. Aunque primero se alcanza el fitoclímax y luego el pedoclímax los dos procesos son paralelos.

    Las biocenosis no constituyen sistemas fijos sino que pueden evolucionar en función de las condiciones ambientales que definen el ecosistema. Es posible que por el trastorno de las condiciones locales, el complejo biocenótico tenga una regresión, que puede hacerse irreversible si se traspasan los umbrales mínimos o máximos de la especie dominante.

Grandes biocenosis terrestres

    Si tenemos en cuenta las diferencias climáticas de la superficie terrestre podemos definir para cada una un complejo biocenótico con un ecosistema característico. Siguiendo a Lacoste y Salanon distinguiremos entre países:

Polares y subpolares

La tundra
La taiga

Templados

El bosque caducifolio
El bosque mixto de planifolias y coníferas
La fauna de los países templados

El país templado cálido

El bosque mediterráneo
El bosque subtropical húmedo

El país continental: La estepa
Áridos
Tropicales

La estepa con espinosos
El matorral espinoso tropical
El bosque tropical seco y el bosque monzónico

Ecuatoriales

El bosque ombrófilo y semiombrófilo
El manglar
La sabana

 

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