Términos geográficos
cerrado Denominación brasileña que se aplica a las sabanas salpicadas de
arbustos en proporciones diversas. El término completo es el de «campo cerrado»,
en oposición al de «campo limpio», referente a la sabana propiamente dicha.
cerro testigo Colina aislada, testimonio de la evolución y retroceso de un
relieve de plataforma o en cuesta. La pervivencia del cerro se debe por una
parte al hecho de que en su cumbre existe un nivel de roca resistente y por otra
a su posición interfluvial.
cervunal Pradera alpina o subalpina caracterizada por la presencia de nardus
stricta. Es voz propia de las montañas centrales hispánicas.
césped
Formación herbácea baja y muy tupida en la que predominan las gramíneas. c. almohadillado En Geomorfología se dice de las superficies, en tundra o en
pradera, caracterizadas por pequeños montículos, de tipo toperas, constituidos
por material fino. Su origen, aunque discutido, está en abombamientos internos
del suelo en áreas frías (regiones peglaciares) y sobresaturadas en agua.
Equivale a «thufur».
cespitoso Dícese de las plantas capaces de formar césped.
cibernética (gr. kubernetes = piloto + tehne =arte) Término utilizado por
primera vez por el matemático norteamericano N. Wiener, quien define la nueva
ciencia como «la ciencia de la dirección y comunicación en los organismos vivos
y en las máquinas». El académico soviético Kolmogorov la define como la ciencia
que se «ocupa de estudiar los sistemas de cualquier naturaleza, capaces de
percibir, conservar y transformar información y utilizarla para su propia
dirección y regulación». La palabra sugiere la idea de que quien gobierna es
como si condujera una embarcación y, por extensión, significa el proceso de
conducción en general. Cibernética es la ciencia que trata de los principios
generales de dirección y de su aplicación en la técnica, la sociedad humana y
los organismos vivos.
Cicatriz
Huella que dejan en el punto de arranque algunos fenómenos de solifluxión o un desprendimiento. Equivale a nicho.
ciclo Denominación aplicada a toda sucesión regular de fenómenos o fases que se
repiten hasta volver a la situación inicial: c. de la vida, de reproducción,
anual, del agua, de las rocas, de los nutrientes, etc. c.del agua Tránsito y transferencia de agua que se produce sobre la superficie de
la Tierra en un proceso de cambios de estado; puede seguir diferentes pasos y
caminos: así, si partimos de la situación de estado líquido, pasamos al gaseoso
por evaporación y de nuevo al líquido por condensación, que en forma de lluvia
puede ir a parar directamente al mar o a través de la circulación fluvial sobre
los continentes terminar también en el mar o en un lago; pero si el proceso de
condensación se acentúa con las bajas temperaturas necesarias, el agua pasa al
estado sólido en mantos de nieve y glaciares cuyo proceso de licuefacción y paso
subsiguiente del agua a los ríos o al mar tiene muy diferentes ritmos según la
latitud o altitud en la que se haya producido el depósito de la nieve o el
hielo. c. de erosión Noción planteada por W. M. Davis y que trata de
explicar la génesis y evolución del relieve según una concepción cíclica, basada
en la sucesión de una serie de etapas o estadios encadenados. 1. Etapa de
juventud, que se inicia tras una fase orogénica creadora de un relieve vigoroso,
caracterizado por fuertes pendientes; sobre él se instala una red hidrográfica
activa, de tipo
torrencial, que se encaja en estrechos valles. 2. Etapa de madurez, durante la
cual se produce una atenuación paulatina del relieve, con regulación de
vertientes, a la vez que los ríos tienden a alcanzar su perfil de equilibrio. 3.
Etapa de senectud, que supone una disminución de los valores de las pendientes y
un ensanchamiento de los valles, con el consiguiente retroceso de los
interfluvios; es la última etapa de evolución del relieve que, aplanado
progresivamente, llega a identificarse con una penillanura. Una nueva fase
orogénica desnivela esta penillanura, creando nuevas pendientes y por lo tanto
un rejuvenecimiento del relieve, comenzando de esta manera un nuevo ciclo de
erosión. c. orogénico Sucesión de fases, cada una de las cuales se
caracteriza por un determinado fenómeno geológico. 1. Fase de litogénesis,
relacionada con procesos de sedimentación en una cuenca sedimentaria- o en un
geosinclinal. 2. Fase de orogénesis que afecta a los materiales
correspondientes ala fase anterior; durante ella se origina la estructura y se
producen fenómenos de metamorfismo- y granitización. 3. Fase de erosión que
desemboca en la destrucción del relieve. Los distintos ciclos orogénicos que se
suceden en una región quedan diferenciados por superficies de discordancia. A
escala global los principales ciclos han sido el precámbrico, el herciniano y el
alpino. c. de vida Señala las diferentes etapas por la que se mueve un
individuo desde el nacimiento a la muerte. Este concepto tiene efectos en la
demanda de la vivienda, si bien la valoración del mercado de la misma difiere
según los contextos culturales. En la primera fase, una persona vive en la casa
de sus padres. Sus rentas y su demanda espacial es muy limitada y su rentas sólo
le permiten acceder al alquiler de un apartamento en la ciudad central. La fase
segunda es la constitución de su propia familia y la llegada de los niños.
Supone mayor necesidad de espacio lo que le mueve a trasladarse a una vivienda
mayor cercana del centro. La fase tercera es la de crianza de los niños, que
exige disponer de mayor espacio y un nuevo traslado hacia una vivienda en
propiedad de carácter unifamiliar. La fase de lanzamiento de los niños, coincide
con la de los mayores ingresos familiares y supone un nuevo traslado hacia una
zona de estatus social más elevado. Por último, la fase postlanzamiento de los
hijos está marcada por la estabilidad residencial hasta llegar a la fase final,
donde la familia opta por una institución, apartamento, o en el caso de
defunción de un cónyuge puede trasladarse a vivir con alguno de los hijos. En
definitiva, el ciclo de la vida en sus diferentes etapas exige diferentes
capacidades y tipos de viviendas, de tal manera que una parte de los cambios
residenciales que ocurren en el mercado libre de la vivienda se relacionan con
este ciclo. Por
otra parte, no todas las familias tienen esta libertad de cambio residencial y
muchas deben estabilizar su residencia en una parte de la ciudad por no disponer
de rentas que les permitan mejorar gradualmente la vivienda de acuerdo con las
exigencias del ciclo vital. Finalmente, no todos los ciudadanos consideran los
suburbios de la ciudad más deseables que el centro. Este modelo se refiere al
mundo sajón y especialmente se produce en los Estados Unidos, pero no se ajusta
a la sociedad urbana europea o del Tercer Mundo.
ciclogénesis V. FRENTE.
ciclón Término actualmente reservado casi en exclusiva para el c. tropical. Ha
venido siendo utilizado como sinónimo de baja presión, baja, borrasca y
depresión. El ciclón tropical también es conocido por huracán (en el Caribe),
tifón (en el Índico y mar de Japón), tornado (América del N.), baguío
(Filipinas), willy-willy (Australia), etc. Es una muy violenta perturbación-
centrada en una baja presión muy profunda (de hasta 900 mb), delimitada por
isobaras concéntricas, casi circulares y muy juntas, de un radio entre 250 y
500 km. Se acompaña de fortísimos vientos de hasta 300 km/h, impresionantes
trombas de agua (hasta 2.000 litros por m2 en un día), embravecimiento del mar y
espectacular aparato eléctrico, de gran poder devastador. Su estructura externa
viene dada por enormes cumulonimbos y nimboestratos de hasta 15 km de altura,
dispuestos en espiral y formando una muralla alrededor de un anillo central u
ojo del huracán, de 15 a 20 km de diámetro, carente de viento, nubes y
precipitaciones. El conjunto se desplaza hacia el W, girando luego hacia el NE a
medida que gana latitud para deshacerse a poco de entrar en el continente. Su
génesis es aún un misterio: sólo se sabe que se forma entre 5° y 20° de latitud
sobre mares con aguas a más de 26°, en el borde de la zona de convergencia-
intertropical, y quizá por acción de alguna perturbación interna a los alisios
producida por algún remolino en la CIT.
ciclos económicos Períodos alternativos de aumento y disminución en el ritmo de
la actividad económica, característicos en la evolución histórica del
capitalismo, y que repercuten tanto en la producción como en el consumo, los
precios, la inversión, las tasas de paro, etc. c. económicos Kondratieff Los
c. de onda larga con una duración aproximada de 40-50 años, que marcan las
etapas esenciales en el desarrollo capitalista. En cada c., a una fase
ascendente de expansión se ha sucedido otra crítica, en la que los desajustes
acumulados desencadenan un periodo de contracción o depresión. Las crisis
económicas cíclicas se han visto acompañadas por reformas estructurales, tanto
en las condiciones técnico-económicas, como en las formas de organización
empresariales o la división internacional
del trabajo. Estos cambios han supuesto también una modificación en las pautas
de localización empresariales alternando los modelos distributivos anteriores.
La crisis económica viene a suponer, por tanto, crisis de la lógica espacial
precedente, que acaba reflejándose en una crisis teórica. ciénaga Aguazal.
ciencia Conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas. c. idiográfica (gr. ¡dios = particular, propio + grafe = descripción) Ciencia que,
según Windelband, se propone la descripción de los hechos particulares. Se
encuentra en la base de las ciencias del espíritu que se dedican al estudio de
los hechos únicos y no pretenden formular leyes de aplicación universal.
Windelband considera que las ciencias no se dividen según el objeto material de
las mismas, sino según estudien fenómenos repetidos uniformemente, o fenómenos
individuales e irrepetibles. La geografía como la historia, pretenden comprender
hechos particulares en el espacio (región) y en el tiempo, respectivamente,
mientras que las ciencias de la naturaleza buscan formular leyes generales. La
geografía sería, pues, una ciencia ideográfica por tratar de hechos irrepetibles
y únicos. 11 c. nomotética Su ámbito de estudio se refiere a fenómenos repetidos
uniformemente. Por lo tanto, según Windelband (1894), el- pensar nomotético es
el que busca leyes generales, de aplicación universal. Las ciencias naturales,
por tener este objetivo, se denominan ciencias nonotéticas, opuestas a las
ciencias idiográficas, dedicadas a la comprensión de las peculiaridades de los
fenómenos individuales. El enfoque nomotético pretende encontrar semejanzas más
que diferencias; tiende a subrayar lo general sobre lo particular. Para lograrlo
prescinde de mucha información, considerada ruido o poco significativa,
centrándose, en cambio, en los aspectos esenciales de la estructura de la
organización espacial humana. 11 c. regional Disciplina que une aportaciones
procedentes del ampo de la economía, geografía y planificación. Tiene como objetivo el análisis
cuantitativo de los aspectos económicos de la región. La ciencia regional está
muy ligada al economista norteamericano W. Isard que fue el fundador teórico de
esta ciencia. En 1954 se fundó la Asociación de Ciencia Regional y sus órganos
de difusión son las revistas Journal of Regional Science y Papers and
Proceedings, que han tenido una gran influencia en geografía humana
cuantitativa, donde aparecieron los artículos pioneros de este enfoque.
cientificismo Postura que considera la ciencia como la única forma válida y
exclusiva de conocimiento humano.
Cierzo Viento del norte, frío y normalmente fuerte. En Aragón, por efecto de
canalización por el Moncayo, sopla del NW.
cimarrón Planta o animal no autóctono y, tras su introducción, asilvestrado.
cíngulo de vegetación Cintura de vegetación.
cintura de
vegetación Piso bioclimático.
cinturón forestal de protección Cortina forestal de varias decenas de metros de
ancho que protege las parcelas cultivadas contra el viento. Este sistema es
utilizado en las grandes llanuras de la Unión Soviética. También se utiliza el
cinturón forestal para detener el crecimieno de una ciudad, como es el caso del
cinturón previsto y no siempre respetado en los Planos Generales de Ordenación
Urbana de Madrid y especialmente en las llamadas ciudadesnuevas.
circo glaciar
Cubeta de erosión glaciar en regiones de montaña, de planta
circular o semicircular, y limitada por escarpes rocosos; normalmente se
localiza por debajo del nivel de cumbres. La génesis del circo está en relación
con una acumulación de nieve en determinados puntos de las vertientes
montañosas, situadas por encima del límite de nieves permanentes; la acumulación
está en general favorecida por un
condicionante topográfico o estructural que contribuye a su retención. La masa
glaciar formada es sometida a una lenta movilización, ejerciendo una fricción
sobre la roca del sustrato que es progresivamente erosionada, hecho en el que
colaboran los procesos de gelifracción sobre el fondo de cubeta. Se llega así a
la sobreexcavación del circo, que queda cerrado en la dirección de fluencia de
la masa de hielo por un umbral rocoso y en ocasiones por una morrena. Cuando
los circos no son funcionales perviven como paleoformas cuaternarias, generadas
durante los períodos fríos glaciares; en este caso pueden cobijar un lago. La
dimensión y la tipología de los circos son muy variadas; entre los más
elementales cabe citar el c. en embudo, de forma similar a la de las cuencas de
recepción torrenciales y el c. de pared, que aprovecha las rupturas de pendiente
en una vertiente; otros poseen mayor alimentación nival y llegan a emitir
lenguas de hielo, como el c. en anfiteatro y el c. de fondo de artesa. Los
circos pueden agruparse espacialmente dando origen a c. compuestos,
diferenciadas unas cubetas de otras por aristas poco importantes, o a c.
escalonados, localizados en la parte alta de una artesa glaciar.
circuito comerciaL Relación entre puntos de venta y de compra. Tiene por ello
una gran elasticidad espacial y lógicamente puede estar definido por una
mercancía muy variada. Puede sufrir modificaciones en el tiempo, directamente
unidas con los cambios demográficos y las apetencias de la población. Así, un
centro de atracción turística recibirá más mercancía y, por consiguiente,
ampliará su circuito durante los meses de verano, como consecuencia del aumento
de población. c. económico Modelo básico que representa el funcionamiento de la actividad económica en un espacio determinado, sin considerar sus
relaciones exteriores. El funcionamiento de toda economía se establece entre dos
polos esenciales, las unidades de producción y de consumo generadoras de una
serie de flujos que convergen en los mercados, o unidades de intercambio. Para
desarrollar su actividad, las empresas utilizan diversos factores de producción
suministrados por las familias que reciben a cambio una remuneración en forma,
bien de rentas, salarios, intereses, o beneficios. A su vez, las empresas
suministran una serie de bienes o servicios, recibiendo en contraprestación un
pago por ellos. De este modo se generan dos corrientes circulares en sentido
opuesto, una monetaria y otra de bienes. Paralelamente se producen intercambios
de información en todos los sentidos, de importancia creciente en la economía
actual. En las economías de subsistencia los circuitos no existían, eran
incompletos o de ámbito territorial restringido, pues productores y consumidores
tendían a identificarse dentro de la unidad familiar, limitándose con ello los
intercambios. La mejora del transporte y la progresiva división del trabajo han
favorecido una intensificación de estos flujos económicos, con la consiguiente
integración territorial. No obstante, el modelo del circuito económico no
considera aspectos de creciente importancia como la intervención del estado
alterando los circuitos, las relaciones interempresariales, la renta que se
sustrae el proceso a través del ahorro, o la vinculación de unos territorios con
otros.
circulación atmosférica La atmósfera está animada por grandes movimientos del
aire, y en un sistema muy complejo, que constituyen un factor climático de primerísima importancia: la circulación atmosférica restablece el equilibrio
térmico en la superficie de la Tierra, mediante transferencias de calor, e
impone la trama básica de la diversificación climática del globo. (V.
TEMPERATURA). Al nivel del mar la clave de la circulación atmosférica está
constituida por los anticiclones subtropicales y las altas presiones polares,
ambas permanentes. Los primeros, sede de las calmas subtropicales en su
interior, por su periferia a más baja latitud emiten los alisios de ambos
hemisferios que confluyen en la CIT o se pierden en las calmas ecuatoriales (doldrums),
y por su margen polar los vientos del W (westerlies) que, en las latitudes
medias, chocan con las advecciones polares emitidas por los anticiclones
térmicos árticos y antárticos y forman el frente polar. En altitud, en cada
hemisferio en las latitudes medias y altas se instala un flujo del W centrado en
la corriente en chorro, y del E en las latitudes intertropicales, aunque con
tendencia a conformarse en estructuras celulares (anticiclón subtropical de
altura, por ejemplo. El chorro es, en definitiva, el motor de toda la circulación
atmosférica al generar por su flanco ecuatorial el anticiclón subtropical,
quien, reforzado en superficie por descargas polares, es a su vez quien controla
alisios, westerlies, frente polar y CIT. Al acompañar el chorro al Sol en su
anual balanceo aparente entre los trópicos, también el anticiclón subtropical se
desplaza hacia el N y hacia el S y, con él, todo el sistema de presiones y de
vientos: la circulación zonal del W amplía su campo en invierno al descender el
chorro hacia el ecuador y se contrae en verano por el ascenso de éste hacia el
polo. c. meridiana Flujo aéreo en el sentido de los meridianos: de N a S o de
S a N (por ejemplo monzones). (V. TORBELLINO` ABSOLUTO). c. zonal
Desplazamiento del viento en el sentido de los paralelos: de W a E (por ejemplo westerlies) o de E a W (por ejemplo alisios).
círculo Circunferencia. c. antártico Paralelo 66° 33' de latitud S. y área
polar meridional delimitada por dicho paralelo fundamental. Este separa teóricamente la zona antártica de la templada y es el límite
de la noche polar austral. Viene determinado por el ángulo que forma el eje de
rotación de la Tierra con el plano de la eclíptica. c. ártico paralelo 66°
33' de latitud N. y área polar septentrional delimitada por dicho paralelo
fundamental. Éste separa teóricamente la zona ártica de la templada y es el
límite de la noche polar ártica. Viene determinado por el ángulo que forma el
eje de rotación de la Tierra con el plano de la eclíptica. c. máximo Círculo
formado por la intersección de un plano que contiene el centro de la Tierra, con
la superficie de ésta. Por ejemplo todos los meridianos y el ecuador son
círculos máximos. c. menor Círculo formado por la intersección de la
superficie terrestre con un plano que no contiene el centro de la Tierra. Por
ejemplo todos los paralelos, excepto el ecuador, son círculos menores
perpendiculares al eje terrestre. (V. CÍRCULO ANTÁRTICO y CIRCULO' ÁRTICO).
c.. de piedras Figura geométrica típica de
superficies planas en regiones perigiaciares. El círculo supone una
clasificación del material, situándose las partículas de mayor talla en la
periferia y las finas en el centro, debido a una migración lateral de las
primeras a partir del centro abombado por hielo del círculo. (V. POLIGONO DE
PIEDRAS.
Círculo de Viena Junto con la Sociedad de Filosofía Empírica de Berlín fue el
arranque de una corriente filosófica internacional que ha producido una
renovación y reformas de¡ 'positivismo y el empirismo. Funda las bases del
neopositivismo, de gran trascendencia en los países sajones, lo que explica el
desarrollo de la geografía cuantitativa en estos países. Se formó en torno a Moritz Schlick, que en 1922 obtiene la cátedra de filosofía de las ciencias
inductivas. En torno a este físico, de gran formación filosófica, se crea un
«círculo» constituido por Waismann, Neurath, Zilsel, Feigl, Carnap, Kraft,
Kaufmann, Hahn, Menger, Radakovic y Gódel, científicos procedentes de campos muy
diferenciados. En 1929 se publicó un manifiesto y apareció un órgano de
expresión. Después de diversos congresos internacionales, en los que se promovía
la formación de una enciclopedia internacional de la ciencia unificada para
lograr la unidad de la ciencia, el Círculo se había convertido en «un movimiento
filosófico internacional: el neopositivismo o neoempirismo» (Kraft, 1950). La
Segunda Guerra Mundial supuso el final del Círculo y la dispersión por Estados
Unidos, Inglaterra y Finlandia de sus más brillantes colaboradores. Las
reuniones del Círculo cesaron en 1938, tras la anexión de Austria por Alemania.
Dos años antes el fundador Schlick había sido asesinado por un antiguo
discípulo.
Circum- Prefijo que se aplica a las denominaciones geográficas de carácter
zonal: circumtropical, circumtemplado, etc.
circunscripción electoral Ámbito espacial en que se divide un territorio a
efectos electorales. En cada uno de ellos el proceso electoral se desarrolla de
forma independiente, eligiendo un número determinado de representantes, según el
sistema electoral establecido. Los criterios para decidir los límites
geográficos son a veces imprecisos y diferentes según los países. En España, las
circunscripciones se corresponden con la división provincial más Ceuta y
Melilla. Para la consecución de una representación real, cada circunscripción
debería estar constituida por un territorio dotado de cierta cohesión y con un
número igual de habitantes con derecho a representación. Al ser este hecho
prácticamente imposible, se tiende a establecer una proporcionalidad constante
entre el número de electores y el de representantes. De todas maneras, las
discrepancias entre el número de votos populares de un partido político y el de
la representación que obtiene suele ser un hecho, favoreciendo a aquellas circunscripciones más pequeñas o más despobladas.
La alteración de las fronteras de las circunscripciones electorales es
realizada en ocasiones con fines partidistas.
cirrocúmulo o cirrocumulus (lat. cirrus = bucle o rizo + cumulus = en forma de
globo) Nube (símbolo Cc) del tipo de las formadas por cristalitos de hielo y de
gran altitud (6.000-10.000 m), similar a los altocúmulos, pero más tenue. Es
poco frecuente y da al cielo un aspecto de empedrado con sus nubecillas
globulares, redondeadas.
cirros o cirrus (lat. cirrus = rizo) Nube (símbolo CO formada únicamente por
cristales de hielo, aislada, fibrosa, filamentosa, muy blanca y traslúcida, que
semeja una pluma, una pincelada o a veces, una cola de gato de Angora, de gran
altitud (6.000-12.000 m). En el sistema nuboso de frente cálido es la primera
que aparece, seguida del cirrostrato y anuncia la perturbación si no queda
aislada. Igualmente forma el yunque del cumulonimbo.
cirrostrato o cirrostratus (lat. cirrus = bucle o rizo + stratus = capa o
estrato) Nube (símbolo Cs) del tipo de las formadas por cristalitos de hielo, de
estructura fibrosa o de velo, blanquecina, delgada, traslúcida y brillante, con
halo alrededor y de altitud elevada (6.000-10.000 m). En el sistema nuboso del
frente cálido, y en el frente ocluido, va precedida sólo por los cirros y
seguida de los altostratos, hacia los que deriva.
CIT O ZCIT V. CONVERGENCIA.
City Sector del CBD especializado en las funciones financieras y de gestión.
Estas características están muy marcadas en la City londinense y por extensión
se aplica a las áreas urbanas donde se produce esta concentración de funciones
financieras, ausencia de población residencial y un fuerte aflujo diario de
trabajadores.
ciudad Pocas instituciones humanas provocan sentimientos y actitudes tan
contradictorias como la ciudad. Mientras que algunos consideran la ciudad como
el mayor logro de la humanidad, otros autores consideran la ciudad como un
centro degradante de la condición humana. Así se explican las dificultades para
encontrar una definición admitida por todos. La dificultad también radica en que
el hecho urbano no es discernible en el paisaje de una forma precisa, ya que en
la relidad existe un continuo que va desde el caserío aislado hasta la gran
metropoli, sin que sea posible determinar la frontera precisa que separa lo
rural de lo urbano. Las definiciones de la ciudad pueden clarificarse en
cualitativas y cuantitativas. Las primeras no solucionan demasiado el problema
por ser ambiguas. Así, por ejemplo, el Diccionario de la Lengua Española de la
Real Academia en su segunda acepción, define la ciudad como «conjunto de
calles y edificios que componen la ciudad». La Nueva Enciclopedia Larousse
define la ciudad como «un núcleo urbano de población generalmente densa» y
añade, «la ciudad constituye un complejo económico, demográfico y sociológico,
formado por la concentración de personas que ejercen actividades no agrarias».
La Enciclopedia de las Ciencias Sociales considera la ciudad «como una colección
de formas arquitectónicas en el espacio y un tejido de asociaciones,
corporaciones e instituciones que ocupan esta estructura cplectiva y han
interactuado con ella a lo largo del tiempo». Todas las definidicíones
cualitativas no permiten establecer comparaciones precisas entre el hecho urbano
en las diferentes regiones. A tal efecto se han intentado definir la ciudad y en
general los lugares urbanos con criterios objetivos. La ONU en 1977 seleccionó
los criterios de definición de la ciudad en 133 países. En 33 casos se utiliza
el tamaño de población. Sin embargo, mientras que Suecia y Dinamarca fijan el
límite en más de 200 habitantes, Canadá en 1.000, Estados Unidos en 2.500,
Bélgica en 5.000, España en 10.000, Japón en 30.000. Otros 20 países añaden al
criterio demográfico alguna otra característica; así, por ejemplo, la República
de la India considera ciudad toda sede del poder administrativo local,
provincial o regional, así como todo núcleo con un número de 5.000 habitantes,
una densidad superior a 390 habitantes por kilómetro cuadrado y un mínimo del 75
% de su población activa masculina ocupada en actividades no agrarias.
Bangladesh considera ciudad todo núcleo de 5.000 o más habitantes, con una
mayoría de la población activa trabajando en actividades no agrarias y con
aspecto urbano (calles, plazas, abastecimiento de agua, sistema de evacuación de
aguas, redes de energía, etc.). Asimismo, 65 países adoptan el criterio legal, o
de ser sede de un organismo de la administración, como por ejemplo Marruecos,
Egipto, Hungría, Reino Unido. Finalmente, 15 países carecen de criterios
explícitos. En resumen, las definiciones cuantitativas basadas en el tamaño de
la población, la ocupación de la población activa, la densidad, etc., son
incapaces de definir satisfactoriamente la ciudad, ya que dejan de lado aspectos
cualitativos de gran importancia, puesto que no hay que olvidar que la ciudad se
manifiesta en diversos planos, siendo uno de ellos el constituido por un
conjunto de imágenes que opera en la mente de las personas. Otro plano es el de
la ciudad objetiva, definida estadísticamente y útil para la planificación y
para el establecimiento de estudios comparativos. El ideal sería unir en una
definición estas dos ciudades: la ciudad de los que viven en ella tal y como la
perciben y la ciudad de los estudiosos, de los que tratan de analizarla como
observadores exteriores. Muchos piensan que el lograr fundir esta dicotomía es el reto de nuestros tiempos y la solución de los
problemas de la ciudad contemporánea. c. colonial Es un centro administrativo
y comercial de una potencia exterior. Esta doble función se refleja en la
morfología y en la separación entre las actividades coloniales y las autóctonas.
A veces, la potencia colonizadora funda una nueva ciudad próxima a la ciudad
indígena (Delhi y Nueva Delhi); mientras que la ciudad primitiva de Delhi
responde al modelo de ciudad preindustrial Nueva Delhi adopta el modelo de la
ciudad barroca como símbolo de poder colonial. En las ciudades coloniales
aparece con frecuencia el plano de cuadrícula. Así, por ejemplo, las ciudades
fundadas por España en América se construían según las normas previstas por las
Leyes de Indias (1.573) en las que se especificaba que toda ciudad debería tener
una plaza de la que partieran cuatro calles principales. Otra característica de
la ciudad colonial es que su morfología refleja mejor la zonificación funcional
que en las ciudades preindustriales. En resumen, la ciudad colonial se
caracteriza por reflejar en su morfología una estructura de control, por estar
construidas según un plano estandarizado y por tener muy diferenciadas en su
morfología las funciones y la distancia social entre el grupo dominante colonial
y los nativos. c. dormitorio Aglomeración urbana que tiene una función
esencialmente residencial, carece de comercio y servicios y no dispone de
puestos de trabajo en número proporcional a la de su población activa. La
población activa sólo ocupa estas ciudades después de la jornada laboral. c.
jardín E. Howard define la ciudad-jardín como «un núcleo planeado para la
producción y para la vida saludable de un tamaño que haga posible la plenitud de
la vida social, pero no mayor, rodeada de un cinturón permanente de espacio
rural, siendo todos los terrenos de propiedad pública poseídos en comunidad por
los ciudadanos». Este tipo de ciudad nueva fue ideada por E. Howard en 1898. En
realidad, los principios en los que se basó Howard fueron formulados cuatro
siglos antes por Leonardo da Vinci que había sugerido un plan al Ludovico Sforza,
duque de Milán, para dispersar la ciudad de Milán en diez ciudades satélites de
30.000 habitantes, ya que «la gran acumulación de gente que se agrupa como
cabras unas encima de otras llena todos los rincones de un olor insufrible y
diseminando por toda la ciudad pestilencia y muerte». Asimismo, pueden
encontrarse antecedentes directos en la Utopía de Tomas Moro (1516) y en las
propuestas de utópicas de los urbanistas del siglo xix. El propio E. Howard
describe la ciudadjardín diciendo que «no es una dispersión indefinida de casas
unifamiliares con inmensos espacios abiertos ocupando todo el paisaje, sino más
bien un agrupamiento
urbano compacto y rigurosamente limitado. No es un suburbio, sino la antítesis
del suburbio; no es un retiro rural, sino una base más integrada para una vida
urbana más efectiva». En las figuras se indica la disposición de los usos del
suelo en la ciudad-jardín. En el núcleo central de 2,4 Ha están los centros
cívicos y el comercio. Este centro está rodeado de una corona residencial y los
polígonos industriales. Seis grandes avenidas irradian del centro. La ciudad
ocupa unos 400 hectáreas y, más allá, el cinturón verde ocupa 2.000 Has. A
partir del cinturón verde aparece el cinturón agrícola que no forma parte de la
comunidad. El cinturón verde es un elemento esencial en la ciudad-jardín, como
factor de purificación del ambiente, recreo (campos de deporte), factor que
impide la expansión de la ciudad más allá del perímetro diseñado. La
ciudad-jardín tiene un equilibrio entre residencia y empleo y un tamaño
suficiente para disponer de todos los equipamientos. La industria ha de ser
diversificada y el suelo
pertenece a una sociedad que impide la especulación del suelo y que revierta las
plusvalías en mejoras de los servicios. El tamaño de población no ha de superar
los 30.000 habitantes. La primera ciudad-jardín se comenzó en 1903, seguida de
Welwyn en 1920. El crecimiento de ambos fue lento porque las industrias
londinenses rechazaron instalarse, lo que obligó a muchos residentes de estas
ciudades a trasladarse diariamente a Londres por razones de trabajo. Hoy en
cambio se acomodan más alas previsiones de Howard. En la década de los años 40
el movimiento de la ciudad-jardín se transformó en el movimiento de las
ciudades nuevas. Desde 1946 a 1949 se iniciaron en el Reino Unido 14 ciudades
nuevas y a éstas se sumaron otras 15 en 1955. 11 c. lineal Estructura urbana
desarrollada a lo largo de una vía de comunicación o de una línea de transporte
que une dos centros y a ambos lados de la misma. La ciudad lineal es una forma
de ciudad-jardín, cuya organización general está condicionada por la linealidad de las infraestructuras de transporte, que actúan como columna
vertebral de la ciudad. La idea de la ciudad lineal se debe al polifacético
urbanista español Arturo Soria, que concebía la ciudad como una larga franja
urbanizada uniendo dos núcleos urbanos preexistentes. El eje principal lo
constituía una calle de 500 metros de anchura por la que discurrían los medios
de transporte y los servicios básicos (agua, alcantarillado, electricidad). A
intervalos regulares y en las estaciones, deberían encontrarse centros
comunitarios, comercios y servicios públicos. La densidad de edificación
previsto era pequeña y las viviendas unifamiliares provistas de huerta y jardín.
Arturo Soria trató de llevar su proyecto ala práctica, fundando la Compañía
Madrileña de Urbanización (1894), a fin de construir una ciudad lineal de 50 kms
de longitud y 30.000 habitantes. El proyecto se vio frustrado y sólo se llegó a
realizar el primer tramo de 5 km. El proyecto de ciudad lineal tuvo enorme
repercusión europea, aunque poca acogida en España. c. medieval Se
caracteriza por formar un cuerpo compacto, rodeado de un recinto amurallado, con
un trazado de calles irregular, claro dominio del espacio edificado sobre los
espacios abiertos. Su estructura refleja la adaptación a una función dominante y
el plano traduce no un conjunto de ideas preconcebido, sino una adaptación a las
necesidades de la vida local y la topografía del emplazamiento. Los símbolos de
la ciudad medieval son fortaleza, fuero, muralla, mercado y catedral. Estos
símbolos resumen las funciones urbanas esenciales. La fortaleza se traduce en la
importancia que se concede ala situación estratégica y al emplazamiento
defensivo, que se refleja incluso en el nombre de la ciudad (abundancia de los
sufijos burg, bourg, burgh, burgo). El fuero o carta de fundación concede una
cierta autonomía a los habitantes; la muralla marca el límite entre lo urbano y
lo rural; el mercado es de capital importancia, ya que la ciudad medieval
depende de su umland, de ahí la importancia del comercio. La catedral por último ocupa un lugar destacado como
símbolo de la relevancia que se le otorga al poder religioso. La ciudad medieval
tiene un enorme papel en la configuración del plano de las ciudades europeas. Es
una parte destacada en la trama urbana y marca el carácter de muchas ciudades.
(V. CIUDAD- PREINDUSrRIAL). c. nuevas Las ciudades nuevas o new towns son
ciudades de nueva planta construidas en torno alas grandes ciudades con el fin
de lograr su descongestión. Uno de los antecedentes más importantes de las
ciudades nuevas lo constituye las Leyes de Indias, ordenanzas promulgadas por
Felipe II en 1573 en donde se recogen las normas que regularían la construcción
de nuevas ciudades en el Nuevo Mundo. En las Leyes se dan 40 instrucciones y
consejos que se refieren a la elección del emplazamiento, localización de plazas
y calles y al carácter de los edificios públicos y de las viviendas. Estas
instrucciones siguen muy de cerca los principios de Vitrubio y las aportaciones
de Alberti. Además las Leyes de Indias fueron excelentes manuales que ilustraron
a los constructores. El concepto ciudad nueva apareció con la publicación de P.
Abercrombie del Plan del Gran Londres en el que se recomienda la construcción de
nuevos asentamientos en el SE de Inglaterra encaminados a facilitar la
descongestión demográfica de Londres. La novedad de estas ciudades fue el ser
concebidas como unidades autosuficientes con una gama plena de industrias,
comercio y servicios con objeto de proporcionar empleo a todos sus habitantes.
La ley de Nuevas Ciudades apareció en 1946 y hoy asciende la cifra a 33. En la
primera fase de 1946-50 se construyeron 14 según planes muy rígidos y estrictos.
Los barrios eran estructuras esenciales. Se concebían como comunidades de 5.000,
disponiendo de escuela, centro comercial y servicios sociales. La densidad de
edificación es escasa (50 habitantes por hectárea) y presentan una clara
zonificación de usos de suelo. La fase segunda
comprende el período 1951-60. El plan fue más flexible tanto en la delimitación
de barrios como en la zonificación de usos del suelo. Asimismo se aumentó la
densidad a 200 habitantes por hectárea. La tercera fase se extiende de 1961 a
1970. Las diecisiete ciudades construidas en esta fase fueron mayores y menos
autosuficientes que las anteriores, e incluso algunas de ellas están asociadas
económica y socialmente a ciudades preexistentes. Aparece de nuevo la idea de
barrio; la densidad es de 150 habitantes por hectárea. Por último, la fase final
arranca de 1971 hasta nuestros días. Ya no se conciben como ciudades
autosuficientes, sino como añadidos a ciudades preexistentes. Las nuevas
ciudades tienen como aspectos positivos el disponer de polígonos industriales,
viviendas espaciosas, abundancia de espacios verdes y proximidad al medio rural,
sin embargo su diseño monótono y el déficit de servicios son aspectos poco
atractivos. Las ciudades nuevas aparecen en todos los momentos de la historia:
sin embargo, la mayor expansión se produce entre 1940-1960. La UNESCO señala la
construcción de 200 ciudades nuevas en ese período de tiempo. Los objetivos que
se intentaron cubrir son variados: 1) creación de capitales de estado (Chandigarh,
Brasilia, Camberra) 2) militares (Oak Rigde, Tennessee, Los Álamos); 3)
distribución de palenamiento (Magnitorsk); y 4) descongestión de las grandes
ciudades (Harlow, en Inglaterra, Vallingby en Suecia). c. peatonal Dícese de
las ciudades que tienen como modo de transporte dominante el pedrestre. Éste era
el caso de las ciudades hasta principios del siglo xlx. Los desplazamientos al
trabajo eran cortos, muchas veces inexistentes. El recinto urbano reducido y la
ciudad crecía más por implosión, es decir, aumentando su densidad sin
incrementar los límites del recinto edificado, que por explosión, es decir,
desarrollándose horizontalmente. Éste fue el caso de Madrid en el siglo xlx,
hasta el derribo de la cerca y el Plan de Castro. c. preindustrial Término
acuñado por Sjoberg (1960) para referirse a las ciudades europeas medievales y
las de otros dominios culturales muy poco influidos por la revolución
industrial. Sjoberg considera que estas ciudades poseen características
morfológicas y estructurales semejantes. Sus rasgos esenciales son: 1) una
población escasa, siendo el tamaño más frecuente entre 10.000 y 5.000
habitantes; 2) carácter de ruta y encrucijadas de caminos; 3) funciones
administrativas, políticas y religiosas; 4) una morfología con la presencia de
varios recintos amurallados separadores de grupos étnicos; 5) estructuralmente
se caracterizó por una diferenciación clara del centro-periferia. El centro
reúne los edificios del poder y ocupan el lugar físico prominente. En la ciudad
hay una marcada segregación social y los diferentes
espacios urbanos son multifuncionales. La morfología y estructura urbanas
reflejan una organización económica y política en la que la industria depende
esencialmente de la fuerza animal. Sjoberg considera que la tecnología es el
hecho que permite diferenciar la sociedad preliteraria, de la preindustrial e
industrial. La ciudad para Sjoberg depende de la tecnología y de la organización
social. c. primacial Concepto ideado por M. Jefferson. Este autor considera
que aparece en un sistema urbano la ciudad primacial cuando la ciudad más
poblada de un país contiene varias veces la población de la ciudad que ocupa el
segundo lugar. El geógrafo Berry estima que una ciudad puede considerarse
primacía¡ cuando ésta reúne a más del 30 °/ de la población del país. Este mismo
autor propone un esquema evolutivo en el que considera que la primacía es la
distribución urbana más simple, propia de países poco industrializados. En tanto
que los países cuyo sistema urbano se ajusta al modelo rango-tamaño son países
más desarrollados económicamente. c. renacentista Durante el renacimiento se
producen cambios en algunos componentes del paisaje urbano, para adaptar la
ciudad a las nuevas exigencias económicas y políticas. Se concede un gran
interés por el mundo clásico así se traduce la obra de Vitruvio en Roma en 1486;
se cambian los sistemas defensivos lo que supone una transformación de las
murallas; surgen durante los siglos xv y xvl trabajos de planeamiento urbano de
carácter idealista; se abren espacios en el tejido de la ciudad medieval; la
plaza rodeada de edificios monumentales; se introduce el ornato en la ciudad
(árboles, flores en parques y jardines); aparece la avenida como calle
procesional. La ciudad renacentista tiene como rasgos más destacados el carácter
simbólico que se le confiere a ciertos elementos de¡ paisaje urbano: avenida,
plaza, arquitectura civil; el interés por la civilización grecorromana; la gran
atención que se le otorga al orden técnico y funcional y la incorporación de
algunos elementos procedentes de las culturas orientales y del mundo islámico. c. romana la civilización romana consolidó y desarrolló tres modelos de
morfología y estructura urbanas: 1) modelo irregular, de calles tortuosas
irregulares y estrechas, edificación anárquica (diferentes tipos de manzanas),
lo que pone de manifiesto la ausencia de un plan preconcebido que rigiese el
desarrollo de este modelo de ciudad; 2) modelo radioconcéntrico, disposición
radial de las calles principales que parten de un sector central (plaza,
marcado). Este modelo fue característico de los planos de las ciudades
medievales; 3) modelo en damero, procedente del mundo griego, fue adoptado por
los romanos con algunas modificaciones y empleado frecuentemente en las ciudades
de nueva
planta edificadas en las colonias. c. satélite Dícese de las ciudades de
pequeño y mediano tamaño, próximas a una gran ciudad de la que dependen
funcionalmente. En los Planes Generales de ámbito metropolitano se asigna la
función principal que deben cumplir esas ciudades satélites (residencial,
industrial, mixtas). Algunas veces se proyectan ciudades nuevas con el próposito
de descongestionar una gran ciudad. (V. CIUDADES' NUEVAS y ÁREAS'
METROPOLITANAS). c. de tamaño óptimo El tema de la determinación de un tamaño
óptimo de ciudad arranca de la Antigüedad. Hippodamus ya recomendaba una ciudad
de 10.000 ciudadanos, más sus esposas, niños y esclavos. Platón se inclinó por
5.040 ciudadanos y un total de 50.000 habitantes. Aristóteles señala que «diez
personas no forman una ciudad pero con cien mil desaparece la ciudad». Tomás
Moro sugiere 6.000 familias; Howard 30.000 habitantes y los organismos de
planeamiento americano y británico estiman el tamaño óptimo de una ciudad en
50.000 personas; Gaston Bardet 200.000, los planificadores soviéticos 300.000,
Le Corbusier la cifra en 3 millones. Los sociólogos americanos consideran que
debe hallarse no de un solo tamaño óptimo, sino de un módulo óptimo según
diferente criterios. Así por ejemplo, debería existir un tamaño óptimo de ciudad
que fuese lo suficientemente pequeña para poder acceder al campo y permitiese un
desplazamiento al trabajo. Esto mismo ocurre con el problema de la salud
pública, la seguridad, la educación, la oferta cultural, el comercio, las
relaciones sociales. Dado que nadie conoce donde la gente es más dichosa y las
opiniones son divergentes, parece lógico admitir que no existe ningún tamaño
óptimo de ciudad para lograr la felicidad. Cada persona y grupo realiza
elecciones subjetivas y según sean las cualidades que más valore podrá dirigirse
en sus apreciaciones hacia una pequeña ciudad o hacia una metrópoli. Sin
embargo, desde un punto de vista estadístico y económico, parece ser que las
ciudades en torno a 50.000 habitantes, módulo recomendado por Platón hace 2.300
años, son las más satisfactorias. Sin embargo, son muchas los variables y los
factores que faltan por conocer antes de inclinarse decididamente por un tamaño
óptimo de ciudad. c. del transporte colectivo La ciudad alterada y modificada
por la introducción a mediados del s. xlx y su desarrollo posterior del
transporte colectivo. Este modo de transporte fue la causa y el efecto de la
expansión urbana. Los efectos de los modos de transporte rápido y baratos,
fueron: 1) desarrollo de la ciudad en horizontal, 2) separación entre el lugar
de trabajo y el lugar de residencia, 3) proceso de suburbanización por parte de
la clase media y alta y aparición de la segregación social entre la ciudad
interior (central) y la exterior (suburbio), 4) gran especulación del suelo, fuente de acumulación de capital, 5) por
último, este modo de transporte se reflejó en la morfología urbana.
cizallamiento o cizalladura Perturbación- intertropical producida por el
enfrentamiento entre dos alisios que llevan distinta dirección e intensidad
(inglés, shear-line).
cladística Rama de la Biología que se ocupa del problema de las causas y de la
regularidad de la formación de las ramificaciones filéticas, cladogénesis, en
los seres vivos.
cladogénesis (gr. klados = ramita + gennesis = generación, nacimiento) Proceso
de la evolución transespecífica por el que se ramifican las líneas filogénicas o
filéticas.
clamorosos sesenta Aulladores sesenta.
clase Categoría sistemática superior al orden e inferior al tipo, compuesta de
varios órdenes. (V. TIPO). c. sociales Concepto marxista según el cual los
lugares y papeles asignados a los propietarios y trabajadores por los diferentes
modos de producción determinan la existencia de clases, definen su naturaleza, y
regulan su antagonismo. La lucha de clases se produce por la explotación
económica y por las propias relaciones de propiedad.
clasificación de las ciudades Existen varios criterios de clasificación. En un
principio se trataba de clasificaciones apoyadas en criterios cualitativos, más
tarde se introducen criterios cuantitativos, basados en las actividades de la
población. En el momento presente, se aplican técnicas estadísticas multivariantes que permiten incluir como criterios de clasificación, un gran
número de características socioeconómicas y del medio físico. C. cualitativas.
Son bastante arbitrarias y se apoyan en la supuesta función dominante de la
ciudad, es decir, reconocen que las ciudades se especializan en ciertas
actividades relacionadas a su vez con emplazamientos y situaciones específicas.
Al comenzar el siglo actual, Tower identificó cinco tipos de ciudades en Estados
Unidos: 1) comerciales, 2) industriales, 3) políticas, 4) balneario, y 5)
recreo. Más conocida es la clasificación de Aurosseau que diferenció seis tipos
funcionales de ciudades: 1) Administración. Capitales de Estado o Nación. 2)
Defensivas. Ciudades guarnición o bases navales. 3) Culturales. Centro
religioso, o ciudad universitaria. 4) Producción. Centro artesanal o industrial.
5) Comunicación. Centro de transporte. 6) Recreo. Balneario o ciudades de
turismo. Otro esquema clasificatorio basado en la forma del plano de las
ciudades es el de J. Tricart. (V. PLANO URBANO). También tuvo gran difusión el
esquema clasificatorio de G. Taylor, que considera la ciudad como un ser vivo,
con fases semejantes a las del desarrollo
del hombre. Así distingue las siguientes fases: 1) Infantil. Núcleos hasta de
5.000 habitantes, mal estructurados. 2) Juvenil. Núcleos con 5.000-20.000
habitantes, con un inicio de diferenciación en el uso del suelo. 3) Adolescente.
Expansión industrial, descentralización de actividades. 4) Primera madurez.
Aparece una segregación residencial. 5) Madurez: Población de 50.000 o más
habitantes; diferenciación nítida de usos del suelo residencial, industrial y
comercial. C. cuantitativas. Se apoyan en datos de empleo. De todas ellas, la
mejor conocida es la del geógrafo C. Harris. (1943) que clasificó las 605
ciudades de los EE.UU. que tenían censos de población superiores a los 10.000
habitantes. Con los datos censales del empleo de la población distinguió ocho
categorías de ciudades, incluyendo después una novena categoría para clasificar
a aquellas ciudades que tenían un equilibrio de empleo.
Para obviar el carácter arbitrario de esta clasificación, H. Nelson (1955)
empleó una técnica más objetiva. Nelson también incluye todas las ciudades
estadounidenses con más de 10.000 habitantes y calcula de las nueve ramas de
empleo, la media aritmética y la desviación típica. De esta forma se definen los
diferentes grados de especialización funcional dentro de aquellas ciudades que
poseen porcentajes de empleo superiores ala media. Las ciudades que tienen
valores superiores al promedio las denominó «con cierta especialización» y entre
la media y una desviación típica, «especializadas», «ciudades muy
especializadas» las que tienen un porcentaje igual a la media y dos desviaciones
típicas; y «altamente especializadas», las que sus valores están comprendidos
entre la media y tres desviaciones típicas. A finales del 50 se ensayan
clasificaciones multivariantes. La más simple es confeccionar un gráfico de
coordenadas cartesianas incluyendo los valores de dos actividades. Sobre cada
eje se traza una perpendicular correspondiente al empleo medio de cada
actividad, dando lugar a cuatro categorías de ciudades según que sus valores
estén por encima de la media en ambas actividades, por debajo de la media, o por
encima de la media en una actividad y por debajo en la otra. En la primera
figura se ilustra el procedimiento de clasificación. En la actualidad se emplean
técnicas multivariantes, que permiten incluir un gran número de variables. Así,
Moser y Scott clarificaron 157 ciudades, teniendo en cuenta 57 variables. En la
segunda figura se representan los resultados. c. climática No hay ninguna de
validez general, sino una multiplicidad de ellas, cuyas características dependen
del punto de vista de su autor y de sus objetivos, es decir, del uso a que va
destinada. Una primera clasificación, que no tipificación aún, es la que deriva
de la escala y de la génesis de los distintos climas. Así hay: 1) clima zonal, identificable con zona climática, producto
de factores cósmicos y planetarios, caracterizado por algunos datos térmicos y
por la dinámica atmosférica. Cada latitud tiene su clima por el específico
dispositivo y mecanismo zonal de centros de acción y masas de aire. 2) Clima azonal, identificable con huso climático, generado por factores geográficos, que
diferencia fachadas orientales y occidentales e interior de los continentes. En
ocasiones lo azonal prima sobre lo zonal, por ejemplo en el clima mediterráneo,
fachada E. de los continentes, etc. 3) Clima regional: de la interpenetración de
factores zonales (factor latitud) y azonales (factor geográfico) derivan las
áreas, conjuntos o regiones climáticas, de tamaños variables según las distintas
clasificaciones. 4) Clima local, surgido de la intensificación de matices
concretos dentro de los rasgos generales de la región. Deriva de factores
geográficos localizados tales como altitud, exposición, cobertera y/o naturaleza
del suelo, proximidad o no a importantes masas de agua, etc. 5) Microclima o
clima exclusivo, natural o artificial, de áreas reducidas tales como una cubeta,
un bosque, capas próximas al suelo, una playa, un barrio urbano, etc. Entre
las clasificaciones tipificadoras de los climas regionales destacan: 1) las
genéticas o basadas en los factores, creadores, de los distintos climas.
Destacan las de Kóppen, hlohn, Pagney y Pettersen. Kóppen establece nueve
conjuntos climáticos, más los de montaña. Flohn delimita siete zonas climáticas
sobre un continente hipotético, del que excluye las montañas: ecuatorial o
lluviosa, tropical o de lluvias estivales, subtropical seca, subtropical de
lluvias invernales o mediterránea, extratropical de westerlies, subpolar y
polar. Pagney diferencia latitudes polares, climas templados (fríos, medios y
cálidos), subxropicales desérticos e intertropicales. Pettersen sólo establece
tres grandes grupos apoyándose en la dinámica de las masas de aire: bajas
latitudes, latitudes medias y altas latitudes. 2) Las climático-típicas (tipos
de tiempo), relacionadas con las anteriores, que se detraen por aplicación de
los conceptos de la climatología dinámica. Destacan las de Alissov y otra de
Rohn. 3) Las biogeográficas, basadas en las exigencias climáticas de diversos
elementos biogeográficos, vegetación en especial. Probablemente la más depurada
sea la de Troll, que establece treinta y ocho tipos en los que considera incluso
los ritmos estacionales. Gran auge está cobrando la de Papadakis, apoyada en las
necesidades de los cultivos. De más difícil aplicación por su complejidad, pero
de enorme interés, es la de Thornthwaite quien, basándose en las necesidades
hídricas de cultivos y suelos, diferencia nueve tipos climáticos, con múltiples
subtipos y matizaciones: perhúmedo, cuatro de húmedos, subhúmedo a húmedo, seco a subhúmedo, semiárido, árido. La más
utilizada, por su rigor y por su ductibilidad, es otra de Kóppen, mejorada por
Geiger: distingue siete tipos generales, designados por letras mayúsculas
(cálidos, secos, templados, templados de invierno riguroso, polares, de montaña,
de alturas superiores a 3.000 m) y múltiples subtipos, afinando en los
caracteres térmicos y pluviométricos, designados por letras minúsculas. Así,
básicamente, la clasificación de Kóppen es la siguiente: Tipo A: selva y sabana
tropicales, con los subtipos Af (selva tropical), Aw (sabana tropical), AwH
(sabana tropical de altura) y Am (clima monzónico). Tipo B: desiertos y estepas,
con los subtipos BW (desiertos) y BS (estepas). Tipo C: templados húmedos, con
los subtipos Cf (templado húmedo oceánico), Cs (templado de verano seco o
mediterráneo), Cw (templado de invierno seco, o chino), Cm (monzónico templado o
frío) y, atendiendo a elementos térmicos, también Ca (verano muy caluroso), Cb
(verano moderado) y Cc (verano muy corto o corto). Tipo D: de taiga, bosque
noreal o invierno riguroso, con los subtipos Df (húmedo) y Dw (apenas sólo en la
costa nororiental asiática) o, atendiendo al régimen térmico, Da (de verano muy
cálido), Db (de verano moderado) y Dc (de verano corto o fresco), e, incluso Dd
(de invierno muy frío, o siberiano). Tipo E: polar, con los subtipos ET (tundra)
y EF (groenlandés de inlandsis, o desierto helado). Tipo H: de alta montaña. En
montaña media y baja la letra H aparece como adjetiva a la letra del clima base
de la zona, por ejemplo AwH, señalado arriba como sabana tropical de altura.
4)Las de síntesis geográfica, o bien de combinaciones simples de parámetros
climáticos, tradicionalmente las más usadas. Destaca la de De Martonne, hasta
recientemente casi exclusiva en la escuela francesa. Frecuentemente sólo
consideraban elementos térmicos y pluviométricos. Estas cl. siguen los
preceptos de la climatología analítica. (V. CLIMA y CLIMATOLOGiA.) c.
estadística Distribución de un conjunto de individuos analizados en clases o
tipos según criterios escogidos por procedimientos numéricos, con el fin de
simplificar (y sistematizar) los datos observados. Habitualmente, suelen
utilizarse a tal fin diversos índices estadísticos. La clasificación es una
etapa importante dentro del método científico: al clasificar se sintetiza y
ordena la información disponible, permitiendo precisar con ello la descripción
previa a cualquier intento de explicación.
clasto Partícula o fragmento procedente de la erosión de las rocas.